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Módulo 10 - Desigualdades e Inclusión social. Los desafíos en torno a la equidad social

Categoría: 
8va Edición del Diplomado en Infancias, Adolescencias y Juventudes

Estimadas y estimados estudiantes, les damos la bienvenida al Módulo 10: Desigualdades e inclusión social. Los desafíos en torno a la equidad social.

Impartido por las profesoras: Dra. María del Carmen Zabala Arguelles, Dra. Geydis Fundora Nevot y MsC. Danay Díaz Pérez

Los objetivos del Módulo son:
Objetivo general:

 Desarrollar conocimientos y habilidades para la explicación y comprensión de la equidad social en sus nexos con el desarrollo, las políticas sociales y las políticas de infancia y juventud.

Objetivos específicos:  
• Debatir críticamente diferentes perspectivas sobre equidad social en sus nexos con el desarrollo, y las políticas sociales.
• Identificar diferentes expresiones de las desigualdades e inequidades sociales en grupos humanos y en ámbitos específicos de la sociedad cubana.
• Comprender la equidad desde una perspectiva mutidimensional e interseccional.

VIDEO CLASE Módulo 10

 

 

BIBLIOGRAFÍA (Vía grupo WhatsApp)

Preguntas orientadoras para el foro virtual

  A partir de las lecturas realizadas, comente:
1. ¿Qué brechas de equidad han podido percibir en su ámbito de actuación con relación a las infancias, las adolescencias y las juventudes?
2. ¿Qué grupos se encuentran en condición de desventaja?
3. ¿Qué otras variables, además de la edad se intersectan?

El plazo para subir sus intervenciones es hasta el 3 de mayo de 2021

Éxitos!!!

Arlen Fernández Plasencia (G2)
dijo:

1- Numerosas investigaciones revelan desigualdades y brechas de equidad en los diferentes ámbitos de actuación con relación a los niños, adolescentes y jóvenes (IAJ), entre ellas destacan:
- Desigualdades etarias en el uso de remesas familiares (debido a que los más jóvenes aun poseen cierta dependencia económica de los adultos de su familia tienen menos posibilidades de disponer y utilizar las remesas en iniciativas privadas que respondan a sus intereses).
- Dependencia económica de IAJ en el seno familiar de otros miembros, no aportan ingresos estables a la economía doméstica.
- Tendencia en las familias pobres de caracterizarse por una estructura de edades predominantemente jóvenes, fundamentalmente con presencia de niños, no ocurriendo así en las familias de mejor estatus social donde se evidencia una estructura de edades adultas (y en edad laboralmente activa que pueden aportar a la economía familiar).
- Niños en situación de desventaja pues constituyen grupos vulnerables.
- Presencia de violencia en el ámbito familiar y escolar que repercuten en su desempeño (mayor tendencia de abuso sexual fundamentalmente en niñas).
- Desigualdades en la participación sociopolítica de los niños (IAJ que viven en familias pobres generalmente no participan en actividades sociopolíticas a causa de que carecen de ingresos, tiempo y organización para desarrollar las mismas).
- Desigualdades en las condiciones de vida (por ejemplo, en la tenencia de bienes materiales como TV, Teléfonos, computadora).
- Desigualdades en el consumo cultural de IAJ condicionadas fundamentalmente por factores económicos, culturales y territoriales.
- Pertenencia a grupos en desventaja social (por ejemplo, barrios marginales y familias disfuncionales donde predomina la pobreza, violencia, abandono de los menores).
- Presencia de menores en Hogares para Niños sin Amparo Familiar (HAF). Niños y adolescentes en desventaja en cuanto a situación socioeconómica, familias disfuncionales, huérfanos, abandono, violencia hacia el menor o en presencia de ellos.
- En la juventud existe un proceso de marginación y exclusión social debido a la diferencia de opinión, situación socioeconómica, edades, raza, género, enfermedad o discapacidad, comportamiento sexual, los cuales con comunes en espacios de socialización públicos (como en la calle) así como en el seno familiar y en las instituciones de estudio y trabajo.
- Desigualdades territoriales (IAJ que viven en espacios menos favorables en cuanto a condiciones socioeconómicas o ámbito rural/urbano. Se hace necesario fomentar la equidad en los jóvenes rurales aumentándoles los niveles de participación para formarlos como actores sociales).
- Desigualdades por color de la piel y sexo en diferentes ámbitos de actuación de los jóvenes como en el empleo o la formación de pareja.
2- La edad constituye en algunos ámbitos una variable que puede situar a una persona en situación de desventaja, por ejemplo los niños en conjunto con los adultos mayores son los grupos etarios que se encuentran en mayor condición de desventaja. Esto es debido a factores como la dependencia que poseen del resto de los miembros de la familia, pues no realizan aportes económicos estables a seno del hogar.
3- Además de las brechas de equidad según la edad al interior de cada grupo se expresan desigualdades condicionadas por otras variables como la clase social, género, etnia, y territorio, demostrando la necesidad de percibir este fenómeno desde una perspectiva multidimensional. Por ejemplo, resultados de investigaciones demuestran que existe una mayor representación de menores de sexo masculino y raza negra en los HAF, se caracterizan por familias con una condición de vida que no satisface las necesidades básicas de los niños. También se evidencian desigualdades en el ámbito de empleo en cuanto a la relación edad-raza, pues muchos jóvenes de raza mestiza y negra generalmente se encuentran en desventaja en la búsqueda de trabajo. En todos los grupos etarios se evidencian desigualdades de género, esta constituye la brecha de inequidad más visibilizada y abordada desde las Ciencias Sociales. Las desigualdades en función a la variable raza es más frecuente en investigaciones sobre niñez y juventud, mientras que la violencia es abordada con mayor frecuencia en trabajos sobre infancia y vejez donde estos son las víctimas, debido a su posición de grupos vulnerables por la dependencia que poseen con respecto a los otros.

Milán Ochoa Chang (G3)
dijo:

1. El término equidad se refiere al tratamiento imparcial a todas las personas independientemente de su posición y origen social.
El tema de la equidad en nuestro país posee una alta relevancia social, científica y humana, este se constata en la atención que ha recibido por parte de los organismos internacionales y las cumbres del más alto nivel. Para Cuba la equidad constituye un pilar esencial de su modelo social, alrededor del cual se articula el consenso sociopolítico. También para el contexto cubano, el tema adquiere gran actualidad en los momentos en que se implementan importantes transformaciones en la política económica y social del país. Diferentes actores sociales expresan la necesidad de ampliar los referentes teórico-metodológicos sobre el tema de la equidad social en Cuba. El análisis sobre equidad incorpora elementos que se complementan recíprocamente, por una parte, la estructura de oportunidades existentes en una sociedad determinada, los derechos refrendados jurídica y constitucionalmente y su ejercicio real por los ciudadanos, y los logros o resultados alcanzados por estos; tal complementariedad garantiza o no la igualdad de oportunidades, derechos y resultados.
La equidad es comprendida de forma multidimensional, no solo vinculada a la distribución del ingreso, sino también asociada a: la igualdad de oportunidades y derechos para todos los grupos sociales en cuanto a la satisfacción de necesidades, la oferta de mayores oportunidades a los grupos que presentan algún tipo de desventaja que limite o impida el aprovechamiento de las oportunidades existentes, la igualdad de oportunidades de acceso al capital humano y a la protección social.
En mi territorio es posible identificar algunas brechas que afectan la política de fomentar la equidad. Por ejemplo, situaciones de pobreza en diferentes barrios marginales en los cuales resulta más frecuente la maternidad temprana, la inestabilidad de las uniones matrimoniales y consensuales, la privación o desatención paterna, las limitaciones del rol educativo familiar, la escasa proyección futura de adolescentes y jóvenes, el consumo alimenticio básico, deterioro constructivo de las viviendas y de las condiciones higiénico-sanitarias, entre otras.
Diferentes estudios realizados en el país durante el período especial constataron la existencia de situaciones de desigualdad social en las esferas económica, social, espacial/territorial, cultural, como el incremento de la pobreza y vulnerabilidad, reemergencia de brechas de equidad (género, raza y territorio resultan las más significativas), todo ello vinculado a los efectos de la crisis y las reformas económicas de la década de los noventa; por tanto, es sumamente importante destacar que los momentos de crisis económica generan el incremento de las vulnerabilidades y variables que afectan la equidad social en cualquier región del mundo, fenómeno que, a mi modo de ver, ya se está generando actualmente en nuestro país dado el recrudecimiento del bloqueo, el reordenamiento monetario, la crisis sanitaria y económica, así como la política hostil de los detractores de nuestro país fomentada con el principal aporte de las redes sociales.
2. Los resultados obtenidos a partir de los estudios realizados en nuestro país sobre la pobreza y otros fenómenos relacionados, destacan el incremento de la población urbana en situación de riesgo y de la brecha entre sus ingresos y la línea de pobreza. En estos estudios se refleja que la zona oriental presenta la mayor incidencia de población en riesgo, mayor presencia de niños, de ancianos solos, de desocupados, de enfermos crónicos e incapacitados, de mujeres, amas de casa, personas negras o mestizas, con escolaridad inferior en términos relativos, en la población en riesgo, familias en condiciones de pobreza caracterizadas por tamaño promedio alto, estructura de edades predominantemente joven, escolaridad ligeramente inferior a la del país, bajo índice de ocupación laboral, alta dependencia económica, sobrerrepresentación de personas negras y mestizas entre sus integrantes y una estructura caracterizada por el predominio de las familias extensas y monoparental femenina, jefatura femenina de hogar y preeminencia del rol materno.
La mayoría de las investigaciones reflejan como grupos en desventajas a las mujeres, los jóvenes, los ancianos, en estos que se analizan inequidades de género, etarias y por color de la piel, asimismo las existentes en individuos y familias con diferentes condiciones socioeconómicas.
3. La equidad, como fenómeno multidimensional, toma en cuenta diferentes variables además del sexo, dentro de esta tenemos las expresadas en el color de la piel o la raza, el territorio o localidad de residencia, el género, la clase, ocupación, orientación política, orientación religiosa, nivel cultural y académico, entre otras. Todas estas expresan desigualdades al interior de cada grupo poblacional.

Mabel Gómez Padrón G3
dijo:

1-Según Elaine Morales (s.f.) la categoría exclusión social se utiliza para “poner de manifiesto la segregación, separación y discriminación” (p.4). Excluir es dificultar o impedir que determinadas personas o grupos accedan, se beneficien y participen en actividades de índole laboral, económico, político y/o cultural que son disfrutados por otros (Morales, s.f.; Roch, 2012).
Mi experiencia de investigación en niños, adolescentes y jóvenes es mayormente en el ámbito educativo. En el mismo, he constatado la puesta en práctica de acciones por parte de profesores y directivos en relación a determinados sectores estudiantes, los cuales les dificultan su desarrollo cognitivo y socioafectivo, colocándolos en desventaja al resto de los alumnos. Por tanto, puede afirmarse que estas acciones se traducen en procesos exclusivos dentro del espacio escolar. Entre estas pueden mencionarse:
-Trato inadecuado a estudiantes con un rendimiento académico bajo. Este trato se caracteriza por continuas desvalorizaciones (etiquetas negativas) delante de los compañeros, poca oportunidad para participar en clase, así como desacreditación de las intervenciones. Esto genera un efecto Pigmalión, de manera tal que los estudiantes se perciben a sí mismos como “malos”, “brutos” o lo “peor del grupo”; los profesores interactúan con ellos bajo una predisposición negativa y los demás alumnos los rechazan o aíslan pues también los comienzan a percibir de forma negativa. En algunas aulas, también ocurre el efecto Pigmalión en el sentido contrario: los estudiantes con mejor rendimiento académico son constantemente alagados por los maestros, siendo priorizadas y elogiadas sus intervenciones (independientemente de la calidad de las mismas). Esto acentúa las diferencias existentes entre determinados sectores estudiantes dentro de un mismo grupo escolar, haciendo más visible la exclusión a algunos de estos sectores (Esto lo he percibido en aulas de primaria y secundaria de diferentes municipios).
-Existen diferencias entre los recursos, territorios y profesores que se le asignan a cada grupo (esto se explica con más detalle en la tarea, fue una de las investigaciones en las que participé).
Fuera del ámbito de la educación, también he constante brechas de equidad de adolescentes y jóvenes asociadas al consumo cultural: perciben que la mayoría de las oportunidades son poco atractivas para ellos, mientras que las que sí les atraen son caras y debido a esto, algunos no pueden acceder a ellas, poniéndolos en desventaja con respecto al resto.
2-Tanto en el ámbito educativo como en el de consumo cultural, los grupos mencionados que se encuentran en desventajas tienen en común las siguientes características sociodemográficas: N, A y J negros y mestizos, procedentes de territorios más desfavorecidos o los llamados barrios “no luminosos”. Sus padres y madres suelen tener un nivel académico bajo-medio, así como ocupaciones menos reconocidas, principalmente vinculadas a los servicios (guardias de seguridad, parqueadores, asistentes de limpieza, inspectores, cerrajeros, panaderos, albañiles).
3-Color de la piel, situación económica dada a su vez por el nivel escolar y la ocupación de los padres u otros adultos de la familia.

Miguel Alejandro Bravo García (G2)
dijo:

1 - La equidad y la justicia social han sido asumidas como principios básicos del diseño de las políticas sociales cubanas, concepción que ha traído consigo el acceso universal y gratuito de la población cubana a los principales bienes y servicios, así como el notable progreso de los grupos sociales más desfavorecidos. No obstante, aún persisten barreras a la hora de lograr la inclusión y la equidad en las diferentes poblaciones cubanas. Desde mi ámbito profesional como locutor, guionista y psicólogo he tenido la oportunidad de contactar con jóvenes en situación de vulnerabilidad y desigualdad. Teniendo en cuenta lo planteado en las investigaciones de las ciencias sociales cubanas de las últimas décadas, donde se afirma la heterogeneidad socioeconómica en la juventud actual, podemos incluir a esta variable entre las más sobresalientes a la hora de analizar la equidad. En cuanto al nivel de satisfacción de recursos que tiene la juventud con la que he tenido contacto, aquellos que expresan tener mayor bienestar satisfacen ampliamente sus necesidades, pero estamos hablando de una cantidad reducida de jóvenes. Mientras que el sector que se declara carente de los recursos mínimos lo supera levemente. Paralelamente existe una amplia franja intermedia donde aforan distintos grados delimitaciones; aquí se incluyen sujetos que no cuentan con los recursos para satisfacer algunas de sus necesidades, otros que no pueden cubrir la mayoría y aquel imposibilitado de dar cobertura a los requerimientos más apremiantes. Esta gradación revela no solo las diferencias, sino también las distancias entre los subgrupos y la tendencia predominante, inclinada hacia una mayoría desprovista del sostén económico requerido. En el análisis de la situación material revisten gran importancia también las fuentes de manutención; las más reconocidas por los jóvenes son la dependencia de otras personas y el trabajo. Sus ingresos pueden tener su origen igualmente en ayudas económicas provenientes o no del extranjero, y en negocios. En este orden, el grupo de jóvenes que depende económicamente de otras personas y el que recibe ayuda en formas de remesas, están conformados fundamentalmente por mujeres, adolescentes, y personas blancas. Por otra parte, entre aquellos que destacan el trabajo, los negocios, las propinas, las ayudas nacionales y la realización de un segundo empleo como fuente fundamental de manutención, sobresalen las personas del sexo masculino, las mestizas y negras, y las de más edad.
2 – Si analizamos la variable socioeconómica en las poblaciones más jóvenes cubanas, nos damos cuenta que está afectando notablemente la equidad dicha población. En sus narraciones se nota el efecto de la marginación por su situación económica. Se ha constatado la convergencia de múltiples alternativas en busca del sustento personal y familiar, relacionadas con empleos de contenido manual e intelectual, en las que además se conjugan la puesta en práctica de habilidades de mayor y menor experiencia. Así, se encuentran jóvenes negros y mestizos, profesionales de cualquier rama, laborando en el sector estatal, y paralelamente desempeñándose dentro del sector no estatal.
3 - Otras variables que se interceptan en las brechas de equidad son el sexo, la edad, la zona de residencia y el color de la piel, las cuales introducen diferencias naturales en la población, a las que se agregan aquellas construidas culturalmente, a partir del nexo precedente y actual de cada grupo con las estructuras de poder, de lo que se deriva un determinado acceso a bienes que marcan la integración y el bienestar. De ahí que las inequidades entre los jóvenes cubanos hoy deben analizarse en su devenir y en estrecha conexión con los procesos simbólicos.

Lena Alonso Triana G. 3
dijo:

Módulo 10
Que brechas de equidad han podido percibir en su ámbito de actuación con relación a las infancias, adolescencias y juventudes.
Que grupos se encuentran en condición de desventaja.
Que otras variables además de la edad se insertan
Es preciso señalar la importancia que se brinda en nuestro país al tema de la equidad, y las políticas que se implementan en aras de favorecer a mujeres, niños, adolescentes y jóvenes identificados como grupos vulnerables . Sin embargo aún prevalecen brechas en este sentido, atendiendo a sus múltiples dimensiones. Soy profesora de Psicología en la Universidad de Ciencias Médicas de Matanzas, aún se observa la inclinación de las féminas por especialidades a fines con el rol socioculturalmente establecido para la mujer, donde media el cuidado, no es resulta absoluto pero si se visualiza con mayor tendencia una inclinación hacia especialidades como Pediatría, Ginecología, Medicina Interna, con menor proporción Ortopedia y otras especialidades quirúrgicas. Es innegable ante la Covid 19 los esfuerzos realizados por nuestro país y el Sistema de Educación para posibilitar la continuidad de estudio asumiendo nuevas modalidades, sin embargo en su mayoría en la enseñanza Universitaria requiere de dispositivos inteligentes, y acceso al Internet , lo cual supone un costo económico, lo cual no ha constituido una posibilidad palpable para todo teniendo en cuenta situación económica y zonas de residencia, lo cual se relaciona con la equidad al articular con la igualdad de oportunidades. El embarazo en la adolescencia constituye otro elemento expresión de brechas en temas de equidad, no en todos los territorios se comporta de igual manera, a pesar de los programas educativos que se implementan en todo el país, se ha observado mayor incidencia en poblaciones donde existen disfuncionalidad familiar, adicciones en miembros de la familia, lo cual requiere de intervenciones oportunas .
Los grupos que se encuentran en condición de desventaja son precisamente los más vulnerables, que se trabajan desde este diplomado, niños adolescentes y jóvenes, además las mujeres y los ancianos, se declaran por tanto aquellos que tienen una dependencia sobre los otros , dígase económica o afectiva, podría contextualizar la respuesta atendiendo a la Covid 19 que hoy nos afecta , las madres han tenido que asumir distintos roles entre ellos el educativo, pero de manera diferente acompañando a sus hijos en un aprendizaje mediado por las teleclases que resultan complejas, aunque los padres también han colaborado, prevalecen las madres como aquella figura encargada de asumir este rol de maestra , no todas cuentan con recursos personológicos para hacerlo de manera correcta, elocuente , calmada , buscando recursos de aprendizaje acorde a sus hijos, por lo que la violencia en este sentido ha matizado muchos de estos espacios sobre todo en los niños, así como el empleo de frases inadecuadas, que lejos de potenciar el desarrollo afectan su autoestima, entre ellas se destacan ”Nunca vas a aprender”, “No sé cómo la maestra puede contigo, eres insoportable”, entre otros. Igualmente adultos mayores se han visto privados de realizar las actividades cotidianas como ejercicios físicos en la comunidad, su colaboración con la compra de medicamentos y alimentos fuera del hogar, tareas que aunque simples, contribuían de manera importante en su bienestar, el distanciamiento físico ha sido para muchos un llamado a socializar en espacios como las redes sociales, sin embargo en este sentido la mayoría de los adultos mayores se encuentran en desventaja, por su escaso conocimiento al respecto, no en todos los hogares existe el servicio telefónico, y no todos los miembros de la familia asumen la realidad como una oportunidad para la cohesión familiar.
Otras variables además de la edad que se insertan son el estatus socioeconómico de la familia, nivel cultural , género, territorio etc. La influencia de los padres como modelos de aprendizaje resulta vital en la selección del adolescente o el joven en la continuidad de estudios, donde estos han constituido patrones a seguir , por lo que en aquellas familias donde prevalezcan padres universitarios, existe mayor probabilidad e incentivo para sus hijos , este razonamiento no es absoluto, pero se observa con mucha frecuencia la asociación entre la continuidad de estudios y el nivel escolar de los padres. Sin embargo familias que residen en el campo, y su desarrollo ha sido limitado en cuanto a la superación, resulta menos probable el incentivo hacia la continuidad de estudios de sus hijos. En la consulta por parte de la autora , se observan mayor cantidad de estudios realizados en grupos relativos a la infancia y a la vejez sobre violencia, lo que revela , mayor atención hacia esta área.

Elianny González Carbó
dijo:

1 Desde mi ámbito de actuación laboral no se muestran brechas en áreas como el género o racial. De forma contraria entre los grupos etareos son los adolescentes los más propensos a problemas de conductas suicidas, así como a los comportamientos disociales. Así como las personas de áreas rurales se encunetran en desventaja al resto de la población en cuanto a la atención por los especialistas. Por otro lado por programas de prevención de enfermedades y promoción de salud va más encaminado a poblaciones adolescentes y jóvenes quedando al margen las edades mas tempranas.
2 De los grupos trabajados en clase el que se encuentra en desventaja es la adolescencia, sobre todo adolescentes procedentes de familias disfuncionales, no en cuanto a la atención si no desde la vulnerabilidad a incurrir en algunas de las patologías con que trabajamos o a presentar problemas psicológicos.
3 Procedencia social, nivel socioeconómico, situación familiar.

Isis Marlen Rodriguez Reyes (G2)
dijo:

1. La equidad fue asumida como principio básico del diseño de las políticas sociales cubanas en los últimos 60 años, concepción que trajo consigo el acceso universal y gratuito de la población cubana a los principales bienes y servicios, así como el notable progreso de los grupos sociales más desventajados. Sin embargo, en la actualidad continúan evidenciándose brechas de distinto grado de profundidad y complejidad, que dan cuenta de los círculos de mayor o menor heterogeneidad existentes en la sociedad cubana en torno a diferentes ejes de manera independiente (ya sea el referente al género, el color de la piel, el territorio de residencia, el componente educativo, la situación sociocupacional y la económica), o a la confluencia de varios de ellos.
La edad se incluye también entre los ejes que reflejan brechas de equidad, al constituir en algunas esferas una variable que puede situar a las personas en una situación privilegiada o desfavorecida. En correspondencia con lo antepuesto, desde mi ámbito de actuación he podido comprobar la existencia de inequidades entre jóvenes y adultos en cuestiones referidas al vínculo laboral, que abarcan desde las desventajas de los más jóvenes para ser seleccionados para una plaza en una entidad estatal por la negativa de muchas instituciones a responsabilizarse de la formación y preparación de estos como trabajadores hasta la preferencia por los mismos (fundamentalmente si son de sexo femenino y grupo racial blanco debido al establecimiento de prototipos de trabajadores, que dan muestra de la discriminación existente en la sociedad) en labores vinculadas a la gastronomía en el sector cuentapropista.
2. La capacidad de autosustentarse constituye un aspecto comúnmente abordado al estudiar las condiciones de ventaja o desventaja de los diferentes grupos etarios, pues de esta se deriva la posibilidad o no de independencia en términos económicos. Lo anterior trae consigo la consideración de niños y adolescentes como principales grupos en desventaja, seguidos de los adultos mayores, que sobrepasan la edad laboral y solo reciben el pago de su jubilación, la cual en ocasiones no es suficiente para satisfacer sus necesidades fundamentales.
Sin embargo, la realidad demuestra que en la cotidianidad, cuando se trata de dependencia económica, más que de grupos debe hablarse de individuos en condiciones de desventaja. Por ejemplo, al interior de los grupos juveniles encontramos jóvenes con un vínculo laboral que les garantiza estabilidad económica, pero también jóvenes que desarrollan estudios universitarios en el curso regular diurno, que requieren del sustento de sus familiares.
3. Al abordar el tema de la equidad, la edad no es la única variable que se debe analizar; todo lo contario, deben ser examinadas otras como el sexo, el género, la clase, la pertenencia racial y territorial, etc., pues las brechas de equidad no solo se evidencian entre diferentes grupos etarios (al estar un grupo etario en desventaja con relación a otro en algún contexto o situación), sino que se manifiestan también situaciones de desigualdad al interior de un mismo grupo etario, precisamente, debido a las variables mencionadas y por ello se insiste en la necesidad de considerar las desigualdades desde una perspectiva multidimensional e interseccional.
El sexo, la zona de residencia, el color de la piel, la clase y el género constituyen dimensiones en el estudio de la equidad, pues en ellas se involucran toda una serie de problemáticas relativas a la posición de paridad o disparidad en que se encuentran los individuos. Las mismas abarcan las diferencias naturales en la población y aquellas construidas culturalmente, que derivan en un determinado acceso a bienes que marcan la integración y el bienestar.
En tal sentido, pueden referirse las brechas existentes en relación al consumo y participación cultural y a las oportunidades de empleo derivadas de la zona de residencia (urbana y rural) o las desventajas (mencionadas en la pregunta # 1) de los individuos mestizos y negros en relación con los blancos para ser contratados en negocios cuentapropistas.
Sobre esto último, es válido destacar que las desigualdades derivadas de la pertenencia racial poseen su origen en la larga e injusta historia de discriminación vivida por los no blancos y que a pesar de que las políticas sociales de los últimos 60 años promueven la igualdad de derechos y oportunidades sin importar el color de la piel, actualmente se continúa necesitando de mayores acciones para la erradicación de los actos discriminatorios por motivos raciales.

Ana Cristina Baute Abreu g2
dijo:

Ana Cristina Baute Abreu (g2)

¿Qué brechas de equidad han podido percibir en su ámbito de actuación con relación a la infancia, la adolescencia y la juventud?

Me desempeño como profesora del Departamento de Psicología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Central Marta Abreu de las Villas, en este ámbito de actuación se aprecian desigualdades en los grupos de jóvenes que estudian las carreras de esta facultad y de otras facultades. Se aprecia la feminización de las carreras de ciencias sociales y humanidades, así como la masculinización de carreras técnicas como las ingenierías, donde hay grupos en los que no hay ni siquiera una mujer en el aula. También se puede ver como entre los estudiantes de las diferentes carreras, sobre todo, los estudiantes cubanos predominan el ingreso a las carreras de estudiantes de piel blanca. También en este contexto se pueden apreciar desigualdades socioeconómicas que se aprecian fundamentalmente en el acceso a los medios tecnológicos pues todos los estudiantes no cuentan con computadoras personales para la realización de muchas de las actividades de estudio independiente que tienen, muchos ni siquiera cuentan con teléfonos celulares con los que puedan conectarse a Internet para gestionarse materiales de estudio. Esto último en circunstancias normales no tiene tanta repercusión en los estudiantes pero actualmente debido a la situación de aislamiento impuesta por la actual pandemia, donde la única alternativa para la continuidad del proceso docente ha sido la educación a distancia mediante el empleo de la tecnología, si se acentúan las desigualdades, pues los estudiantes que no cuenten con los recursos tecnológicos o que vivan en áreas rurales apartadas donde no hay acceso a zonas Wifi, y no tengan cobertura para utilizar datos o sus familias no puedan sostener estos gastos, se ven en posición de desventaja. A pesar de las medidas tomadas por los directivos de la UCLV para facilitar que los Centros Universitarios Municipales y los Joven Club de Computación prestaran a los estudiantes las computadoras para que estos puedan acceder a la plataforma Moodle y los esfuerzos por liberar de costo el acceso a la plataforma todavía existe desigualdades en el acceso pues hay estudiantes que viven en lugares que quedan muy apartados y no pueden ir a los joven club o no cuentan con la tecnología propia para acceder desde sus hogares a las plataformas.

¿Qué grupos se encuentran en condición de desventaja?

Según la situación explicada anteriormente los grupos que están en desventaja son los de aquellos jóvenes que residen en lugares apartados y no tienen acceso a zonas Wifi y cobertura de datos móviles, también aquellos que por su situación económica no pueden mantener el gasto que implica tener paquetes de datos para la comunicación en grupos de estudio por WhatsApp y Telegram.  Además, se encuentran en desventaja los jóvenes que no cuentan con los medios tecnológicos propios para estudiar y no pueden visitar los CUM o el joven club de computación por vivir en zonas apartadas.

¿Qué otras variables, además de la edad se intersectan?

Además de la edad se intersectan otras variables como el género, el territorio o localidad de residencia.

Mailén Navarro Fernández (G1)
dijo:

R/1- Considero que las brechas de equidad en el sistema de salud cubano, en relación a la infancia, adolescencia y juventud, tienen que ver, principalmente, con el factor territorial. Si bien en Cuba existe un sistema de salud universal y gratuito, se evidencian todavía dificultades en el acceso a los servicios de salud especializados, al menos en las localidades rurales del país. Es sabido que se han podido trasladar los servicios médicos a las zonas montañosas y más agrestes en los últimos años, como la creación de los Consultorios Médicos Familiares con su respectivo médico de familia para atender cada zona o área de salud, así también los estomatólogos y otras especialidades médicas; sin embargo, no es así en el caso de los servicios de Pediatría y Ginecología Infanto-Juvenil (por mencionar algunos), los cuales se encuentran en las zonas urbanas y es más difícil para las personas que viven en los campos acceder a estos servicios, sobre todo ante situaciones de urgencias médicas. Así también, sucede con algunos Centros de Salud, que se encuentran localizados en otras provincias, como los Hospitales Oncológicos y de Cardiología. Además de esto, el acceso a la información, en muchas investigaciones, es valorada como un importante determinante de la equidad en salud, ya sea como fuente de información sobre equidad o como generadora de equidad. El acceso a las fuentes de información confiables contextualizadas a nivel, deben de responder a las necesidades de los ciudadanos, según los niveles y tipos de intervención en salud. Estos factores constituyen una premisa para lograr equidad en salud. En este sentido, las TICS tienen un importante impacto sobre las iniquidades en salud, en la medida en que permiten ampliar el acceso a la información por parte de grupos excluidos de los procesos de toma de decisiones de cualquier tipo, lo que trae como consecuencia el empoderamiento de esos grupos, su constitución como actores sociales, y en última instancia, el fortalecimiento del propio proceso democrático. Como bien se expresa en la bibliografía estudiada, superar el problema de las iniquidades de información en salud depende del establecimiento de políticas explícitamente diseñadas para tal fin; estas políticas deben basarse en el reconocimiento de que la información, el conocimiento e Internet son bienes públicos, y por tanto, deben ser objeto de políticas públicas.
R/2- Los grupos que se encuentran en condición desventajosa con respecto a las brechas de equidad planteadas en mi ámbito de actuación profesional, son aquellas personas que residen en zonas rurales y montañosas (brecha territorial), así como aquellos que se encuentran en edades vulnerables como niños, adolescentes y ancianos, puesto que dependen de otras personas para acceder a los servicios de salud especializados. Así también, estos grupos etarios son los mismos que se encuentra en condicion de desventaja con respecto a la brecha de equidad relacionada con el acceso a la información en salud, puesto que muchos niños y ancianos no cuentan con los conocimentos o los recursos materiales para el acceso a las TICS, por lo que también se encuentran limitadas las oportunidades de acceso a la información y su papel en la toma de decisiones. Otros grupos sociales que se encuentra en posición de desvenaja son aquellos niños, adolescentes y jóvenes que viven en localidades con muy bajo nivel de desrrollo, donde las condiciones de vida son desfavorables y por ello se les dificulta el acceso a los servicios de salud especializados, pues se presentan barreras de transportación, acceso a medicamentos y otros recursos médicos.
R/3- Otras variables que se intersectan son las desigualdades en las condiciones de vida de los niños y niñas, las desigualdades en el consumo cultural de niños, niñas y adolescentes condicionadas fundamentalmente por el capital económico y cultural. la pertenencia a grupos en desventaja social, como barrios marginales. Desigualdades territoriales, niños, adolescentes y jóvenes que viven en espacios más favorables y menos favorables en cuanto a condiciones socioeconómicas. La variable de género, que se encuentra presenta también en las zonas rurales y en los barrios marginales, donde la violencia de género está naturalizada y es vista como algo "normal", así como la violencia o el maltrato infantil como estilo educativo o práctica de crianza.

Evelyn Hondares G2
dijo:

Módulo 10

Evelyn Hondares G2

1-Desde mi ámbito de actuación, como psicóloga del Centro de Protección a Niñas, Niños y Adolescentes, se observa la situación de desventaja en la que se encuentran muchos niños que constituyen grupos vulnerables, por pertenecer a familias donde no se satisfacen sus necesidades básicas y que actúan contra el adecuado desarrollo y bienestar de los menores, siendo evidente, las desigualdades existentes en las condiciones de vida. Por otra parte, se observa la presencia de la violencia dentro del ámbito familiar, donde los menores y adolescentes son abusados sexualmente por aquellas personas encargadas de su cuidado y protección, como padres, padrastros, tíos, abuelos, entre otros. Los menores víctimas, se encuentran en situación de desventaja con respecto al victimario, quien en lo fundamental es un adulto.

2-Los niños y adolescentes en lo fundamental, son el grupo etario que se encuentra en mayor desventaja, lo cual está dado por los altos grados de dependencia (económica y afectiva) que poseen del mundo adulto.

3- Otra de las variables que se intersectan, además de la edad que evidencian desigualdades, son precisamente el color de la piel, la zona de residencia, la clase social, el género, así como el nivel cultural y académico.

Mi Tesis de Diploma “Resiliencia en adolescentes sin amparo familiar” (Hondares, 2020)

1-La investigación realizada por mí, como ejercicio de culminación de estudios de la Carrera de Psicología, tuvo como muestra 4 adolescentes del Hogar para niños sin amparo familiar del Cotorro. Dentro de las brechas de equidad que pude percibir se encuentra precisamente residir en estas instituciones, donde no se satisface las necesidades de los niños y adolescentes, lo cual se debe al personal que labora, a pesar de todos los esfuerzos que dedica el país para la atención a estas instituciones. La comida de este lugar no es la adecuada, ni en calidad, ni cantidad, los niños se quedan con hambre la mayoría de las ocasiones y el estipendio recibido no cubre los gastos para comer fuera, esto se debe a las personas inescrupulosas que laboran en este lugar, que no favorecen en el adecuado bienestar de los menores y lucran con lo que el estado dedica a este grupo.  

2-Los menores son el grupo que dentro de estas instituciones se encuentra en condición de desventaja, son niños con elevadas carencias afectivas y las personas que laboran en estos centros no son capaces de brindarles todo el afecto, cariño y amor que requieren, son personas que no han sido capacitadas para trabajar con estos niños en situación de vulnerabilidad. Además, los niños son más dependientes que los adolescentes que conviven con ellos, dado que estos tienen otros vínculos fuera del hogar y pueden salir, lo cual no sucede con los más pequeños.

3-Otras de las variables que se intersectan a lo interno de los hogares es la causal de ingreso, el ingreso de los niños a estas instituciones que puede ser debido a múltiples situaciones de desventaja social, como son: ser hijos de enfermos crónicos imposibilitados, hijos de reclusos, huérfanos sin amparo familiar, niños totalmente abandonados e hijos de personas que, por razones muy especiales, se mantengan alejados de ellos.

Marlene Colombé Echenique G 3
dijo:

1. El término equidad se refiere al tratamiento sin condiciones a todas las personas independientemente de su posición y origen social.
En nuestro país este tema posee una alta relevancia social, científica y humana, que se reafirma en la atención que ha recibido por parte de los organismos internacionales y las cumbres del más alto nivel. La equidad en Cuba constituye un pilar fundamental de su modelo social alrededor del cual se articula todo su sistema sociopolítico adquiriendo gran actualidad en los momentos en que se implementan importantes transformaciones en la política económica y social del país. Diferentes actores sociales expresan la necesidad de ampliar los referentes teórico-metodológicos sobre el tema de la equidad social en Cuba. El análisis sobre equidad incorpora elementos que se complementan entre si. Por un lado, la estructura de oportunidades existentes en una sociedad determinada, los derechos refrendados jurídica y constitucionalmente y su ejercicio real por los ciudadanos, y los logros o resultados alcanzados por estos. Esto garantiza o no la igualdad de oportunidades, derechos y resultados.
La equidad es comprendida de forma multidimensional, no solo vinculada a la distribución del ingreso, sino también asociada a otros elementos tales como la igualdad de oportunidades y derechos para todos los grupos sociales en cuanto a la satisfacción de necesidades, la oferta de mayores oportunidades a los grupos que presentan algún tipo de desventaja que limite o impida el aprovechamiento de las oportunidades existentes, la igualdad de oportunidades de acceso al capital humano y a la protección social.
Diferentes estudios realizados en el país durante el período especial constataron la existencia de situaciones de desigualdad social en las esferas económica, social, espacial/territorial, cultural, como el incremento de la pobreza y vulnerabilidad, reemergencia de brechas de equidad (género, raza y territorio resultan las más significativas), todo ello vinculado a los efectos de la crisis y las reformas económicas de la década de los noventa; por tanto, es sumamente importante destacar que los momentos de crisis económica generan el incremento de las vulnerabilidades y variables que afectan la equidad social en cualquier región del mundo.
2. Los resultados obtenidos a partir de los estudios realizados en nuestro país sobre la pobreza y otros fenómenos relacionados, destacan el incremento de la población urbana en situación de riesgo y de la brecha entre sus ingresos y la línea de pobreza. En estos estudios se refleja que la zona oriental presenta la mayor incidencia de población en riesgo, mayor presencia de niños, de ancianos solos, de desocupados, de enfermos crónicos e incapacitados, de mujeres, amas de casa, personas negras o mestizas, con escolaridad inferior en términos relativos, en la población en riesgo, familias en condiciones de pobreza caracterizadas por tamaño promedio alto, estructura de edades predominantemente joven, escolaridad ligeramente inferior a la del país, bajo índice de ocupación laboral, alta dependencia económica, sobrerrepresentación de personas negras y mestizas entre sus integrantes y una estructura caracterizada por el predominio de las familias extensas y monoparental femenina, jefatura femenina de hogar y preeminencia del rol materno.
La mayoría de las investigaciones reflejan como grupos en desventajas a las mujeres, los jóvenes, los ancianos, en estos que se analizan inequidades de género, etareas y por color de la piel, asimismo las existentes en individuos y familias con diferentes condiciones socioeconómicas.
3. La equidad, como fenómeno multidimensional, toma en cuenta diferentes variables además del sexo, dentro de esta tenemos las expresadas en el color de la piel o la raza, el territorio o localidad de residencia, el género, la clase, ocupación, orientación política, orientación religiosa, nivel cultural y académico, entre otras. Todas estas expresan desigualdades al interior de cada grupo poblacional.

Dinella Alicia Valdés Martínez (G3)
dijo:

1. El análisis sobre equidad incorpora elementos que se complementan recíprocamente, por una parte, la estructura de oportunidades existentes en una sociedad determinada, los derechos refrendados jurídica constitucionalmente y su ejercicio real por los ciudadanos, y los logros o resultados alcanzados por estos; tal complementariedad garantiza o no la igualdad de oportunidades, derechos y resultados (Zabala, Echevarría, Muñoz, & Fundora, 2015).
Tanto los infantes, adolescentes o jóvenes tienen derecho a la educación, cada uno se incluye en algún tipo de ecuela teniendo en cuenta las características de su desarrollo, ejemplo: en el caso de los niños con necesidades educativas especiales pueden insertarse a las escuelas especiales; los estudiantes cuando terminan la secundaria básica en dependencia de su rendimiento académico piueden ir hacia las escuelas vocacionales o el preuniversitario. En los medios de comunicación masiva existen una programación diversa, dirigida a los infantes, adolescentes y jóvenes brindando un servicio comunicacional más amplio sin desamparar ningún grupo. Se brinda una atención especializada en los servicios de salud, ejemplo: existen profesionales para cada una de las especialidades como médicos, enfermeras y licenciados. Los productos alimenticios de primera necesidad que se ofertaban anteriormente en las tiendas por CUC se venden a través de la libreta de abastecimientos, teniendo en cuenta la cantidad de personas por vivienda y en el caso de los adultos mayores que viven solos se los hacen llegar las personas voluntarias para ello.
En los infantes, adolescentes y jóvenes de mi territorio he identificado diferentes brechas de equidad en mi ámbito de actuación. Tienen una mayor influencia grupal las personas con posibilidades económicas altas y de color de piel blanca, se aprecian desigualdades económicas con algunos índices de pobreza. He tenido pacientes adolescentes y jóvenes en consulta que tienen una orientación sexual homosexual y que son constantemente rechazados por sus familiares, grupo de amigos, escuela y centro de trabajo. También he percibido violencia de género ya que los hombres asumen una actitud machista, le son asignadas a las mujeres las labores del hogar y a los hombres el sustento económico. Los maestros de las diferentes enseñanzas de la educación los caracteriza el efecto Pigmalión, los estudiantes más aventajados tienen una posición más ventajosa que los demás, no existe un trabajo adecuado a las diferencias individuales. Soy la psicóloga de un proyecto para jóvenes con necesidades educativas especiales llamado “Pétalos de Amor” donde hice mi trabajo de diploma, trabajé específicamente con jóvenes con Síndrome de Down, aprecié que existe voluntad política para su atención pero las instituciones encargadas de hacerlo no lo realizan adecuadamente, en la sociedad y en la familia es donde más se evidenciaron experiencias de exclusión ya que existe el falso mito de que no serán capaces de nada.
2. Los habitantes de la ciudad tienen mayores oportunidades que los que viven en territorios rurales, elemento que demuestra desventaja en estos grupos. Las personas de la tercera edad, desde mi percepción, forman parte del grupo etario más rechazado ya que la familia no los tiene en cuenta en la toma de decisiones del hogar, son juzgados cuando intentan tener una pareja y no se les brinda una atención adecuada cuando se jubilan por parte de los centros laborales donde pertenecían.
3. Existen otras variables además de la edad que se intersectan, como es la situación económica, el nivel de escolaridad de los padres, el color de la piel, el género, la orientación sexual y la política, el territorio, entre otras; expresan las desigualdades entre las poblaciones cubanas, considero que los diversos profesionales vinculados a las Ciencias Sociales deben trabajar para disminuir los índices de rechazo.

Tahimy Espinosa. G-1
dijo:

1- Soy psicóloga de un Servicio de Salud Mental donde se valoran pacientes tanto de la zona urbana como de la rural, así como diferentes edades y de ambos sexo. En mi ámbito de actuación como psicóloga, he podido percibir distintas brechas de equidad con relación a infantes adolescentes y juventudes, me voy a referir a niños y niñas que son en su mayoría con los que más se trabaja o acuden a nuestras consultas, observándose que no existe en la sociedad el mismo trato a un niño de zona urbana como el de la zona rural . La situación económica de muchas de estas familias rurales se encuentran en desventaja con respecto a otras de zona urbana con un alto nivel de adquisición,donde la situación monetaria en las primeras,no es la suficiente para tener un adecuado confort, adquisición de juguetes, prendas de vestir, zapatos, mochila, existe entre estos niños una desigualdad del consumo cultural conducido por el capital económico y cultural de la familia,se observa también igualdad de participación de pertenencia, existiendo una mayor representación de convivencias de niños sin Amparo familiar, inadecuada conducta escolar y social, repitencia escolar desigualdades por el color de la piel, presencia de violencia familiar y escolar que repercuten en su desempeño como estudiantes y en su estado emocional, mayor tendencia de abuso sexual, fundamentalmente en las niñas.
2- Desde el punto de vista etario se puede señalar que los grupos más vulnerables o en desventaja se encuentran los niños y niñas quienes no tienen autonomía ni monetaria ni de movimiento para acceder a las opciones que puedan existir dependiendo para ello de los adultos que lo rodean.
2- Además de la edad en las brechas de equidad como fenómeno multidimensional de cada grupo se encuentran otras variables como: género, color de la piel,clase social, nivel cultural entre otros.

Marcia Hernández Delgado. G3
dijo:

Como muestra el “Índice de Desarrollo Municipal” elaborado por COSUDE, la provincia de Cienfuegos presenta diferencias entre sus municipios, aunque no posee municipios con altos índices de desarrollo son evidentes las brechas entre el desarrollo medio que poseen los municipios: Palmira, Cumanayagua y Aguada de Pasajeros con relación al resto de los municipios que se en encuentran en un nivel bajo. Estas brechas abarcan todos los sectores, por lo que impactan considerablemente en las IAJ. Las poblaciones que viven en municipios con desarrollo bajo se encuentran en desventaja con relación a los habitantes de municipios con desarrollo alto, lo que evidencia como la variable territorio puede condicionar brechas en la equidad. Desde mi ámbito de actuación, en los jóvenes de la Universidad de Cienfuegos se perciben brechas de equidad relacionadas con el consumo cultural asociado al capital económico, desigualdades socioeconómicas condicionadas por la familia y por el territorio en que viven, y territoriales tanto para el acceso a la Educación Superior como a los espacios de recreación y ocio. Entre otras de las variables que inciden y los colocan en nivel de desventaja se encuentra la raza, el sexo y las condiciones de vida y familiares. La marcada presencia de niños, jóvenes y ancianos en el seno familiar que no aportan ingresos estables a la economía doméstica y que dependen de otros miembros, resultan variables que inciden en las condiciones de pobreza. Como grupos en desventajas predominan, en el caso particular de las juventudes de la Universidad de Cienfuegos, los jóvenes que viven en territorios rurales, pues tienen que trasladarse para acceder a la Educación Superior; los jóvenes de otras provincias que estudian en Cienfuegos, pues impacta en ellos el factor sociocultural que les exige adaptarse a nuevas condiciones por encontrase lejos del seno familiar, en similar condiciones se encuentran los estudiantes extranjeros quienes enfrentan además la limitante del idioma. Además resulta interesante el estudio del acceso y posibilidades de emplear las TICs y su influencia en el desarrollo profesional de los estudiantes. Sería interesante investigar cómo las condiciones económicas de las familias logran satisfacer las condiciones de conectividad para garantizar la continuidad de estudio de los jóvenes universitarios mediante las plataformas virtuales, a pesar de todos los esfuerzos realizados por el Estado, es evidente que la actual situación generada por la Covid-19 acentúa la inequidad en todos los escenarios, incluso el docente.

Yisell Aguilar Pino (G-2)
dijo:

1-Durante mi etapa de estudiante y laboral he podido percibir desigualdad en las diferentes poblaciones infanto-juveniles. Recuerdo que en un estudio sobre cuidadores cubanos se podía presenciar inequidad en las condiciones de vida en la que se encontraban, siendo la clase social, las condiciones constructivas de la vivienda, el barrio donde vivían, los recursos socioeconómicos y el género los elementos que marcaban una inequidad entre la población a investigar.

Igualmente, en un estudio sobre consumo cultural se obtuvo que el acceso al consumo cultural y la recreación estará determinado por los recursos económicos de los que se disponga y del nivel cultural de la familia. Pocos adolescentes o jóvenes pueden acceder a espacios de recreación que son muy atractivos para este grupo poblacional pero que el valor es muy elevado, conllevando a que sientan frustración e incomodidad por la imposibilidad de acceder a estos. Además, hubo presencia de desigualdad de género en el permiso por parte de los familiares para salir con las amistades y de asumir roles en la casa.

Discursos de jóvenes rurales durante la pandemia pone en evidencia la desigualdad territorial, puesto que han tenido dificultades para el acceso de servicios esenciales, teniéndose que crear grupos de voluntarios que apoyaran a los sectores vulnerables. Además, era notable la desigualdad de género en este territorio, puesto que son las mujeres las que mayormente se dedican a las labores de cuidado y doméstico, mientras que los hombres asumían actividades de origen ajeno al hogar.

Incluso, el acceso a la educación marca diferencias entre los estudiantes, a pesar de que se abogue por la equidad en la institución. Las escuelas especializadas de música y danza poseen peculiaridades en las actividades de enseñanza en comparación a las regulares. Una investigación realizada en las escuelas: Paulita Concepción y Alejo Carpentier demostraron que la raza, el género, el nivel socioeconómico y el consumo cultural marcaban una distinción entre los estudiantes, incluso en algunos casos el territorio llegaba a ser significativo.

Las investigaciones actuales demuestran que a pesar de los cambios logrados aún queda mucho camino por recorrer.

2-Los grupos sociales que se encuentran en desventajas según diferentes investigaciones son los niños, adolescentes y ancianos por cuestión de dependencia hacia un otro que los sustenta económicamente, siendo probable que estas poblaciones sean víctimas de violencia. Las mujeres porque vivimos en una sociedad patriarcal en la que se siguen socializando estereotipos machistas que son reforzados en las instituciones educativas y en la familia. Los jóvenes porque en situaciones laborales la edad puede posicionarlos en una situación de vulnerabilidad, incluso el territorio donde vivan representara una limitación o un potencial para su desarrollo como profesional. Además, los jóvenes no son totalmente independientes como para utilizar sus recursos económicos en inversiones personales. Las poblaciones trabajadoras que no poseen apoyo desde el exterior y se les dificulta el acceso a recursos indispensables. Niños, adolescentes y jóvenes con un capital económico bajo conlleva a que no puedan acceder a espacios culturales de su preferencia o poseer los recursos que sus coetáneos tienen, generándose una desigualdad por el nivel socioeconómico y consumo cultural.

3-Además de la edad existen variables como el territorio, el género, el nivel cultural, el nivel socioeconómico, la raza, el nivel educativo, el empleo, los ingresos, condiciones culturales y socioeconómico de la familia, antecedentes penales, consumo de sustancias, entre otras. Todas estas variables hacen alusión de la desigualdad existente en el territorio nacional siendo necesario seguir implementado estrategias para disminuirlas.

Claudia Columbié Ferro G-3
dijo:

1. La equidad es comprendida de forma multidimensional, no solo vinculada a la distribución del ingreso, sino también asociada a elementos tales como la igualdad de oportunidades y derechos para todos los grupos sociales en cuanto a la satisfacción de necesidades, la oferta de mayores oportunidades a los grupos que presentan algún tipo de desventaja que limite o impida el aprovechamiento de las oportunidades existentes, la igualdad de oportunidades de acceso al capital humano y a la protección social. En Cuba la equidad constituye un pilar fundamental de su modelo social alrededor del cual se articula todo su sistema sociopolítico adquiriendo gran actualidad en los momentos en que se implementan importantes transformaciones en la política económica y social del país. Durante el período especial se constató la existencia de situaciones de desigualdad social en las esferas económica, social, territorial, cultural, como el incremento de la pobreza y vulnerabilidad, re - emergencia de brechas de equidad (género, raza y territorio resultan las más significativas), todo ello vinculado a los efectos de la crisis y las reformas económicas de la década de los noventa; por tanto, es sumamente importante destacar que los momentos de crisis económica generan el incremento de las vulnerabilidades y variables que afectan la equidad social en cualquier región del mundo.
2. Estudios realizados en nuestro país sobre la pobreza y otros fenómenos relacionados, destacan el incremento de la población urbana en situación de riesgo y de la brecha entre sus ingresos y la línea de pobreza. En estos estudios se refleja que la zona oriental presenta la mayor incidencia de población en riesgo, mayor presencia de niños, de ancianos solos, de desocupados, de enfermos crónicos e incapacitados, de mujeres, amas de casa, personas negras o mestizas, con escolaridad inferior en términos relativos, en la población en riesgo, familias en condiciones de pobreza caracterizadas por tamaño promedio alto, estructura de edades predominantemente joven, escolaridad ligeramente inferior a la del país, bajo índice de ocupación laboral, alta dependencia económica, sobrerrepresentación de personas negras y mestizas entre sus integrantes y una estructura caracterizada por el predominio de las familias extensas y monoparental femenina, jefatura femenina de hogar y preeminencia del rol materno.
3. Además de la variable edad hay q tener en cuenta las variables: sexo, color de la piel o la raza, el territorio o localidad de residencia, el género, la clase, ocupación, orientación política, orientación religiosa, nivel cultural y académico, entre otras.

Elizabeth Salgado G3
dijo:

1 ¿Qué brechas de equidad ha podido percibir en su ámbito de actuación con relación a las infancias, las adolescencias y las juventudes?
La inequidad es una realidad social palpable. Atraviesa todos los grupos etarios y contextos socioculturales. Las condiciones y la calidad de vida, así como el acceso a las oportunidades y la participación en la toma de decisiones sigue pautas diferentes para cada grupo social. La pandemia de Covid 19, y el confinamiento a que se vio abocada la humanidad, producto de las condiciones epidemiológicas, han dibujado un contexto particular y retos novedosos para la conformación de sociedades equitativas, en un mundo cada vez más polarizado y desigual. En el caso de las infancias, adolescencias y juventudes, un tema medular a evaluar es el cambio a modalidad virtual de todos los niveles de enseñanza, y todas las transformaciones sociales, económicas, logísticas y familiares que esto supone. Se ha dibujado, de cara a esta realidad internacional, y en caso cubano particularmente, una brecha de equidad que coloca en posiciones diferentes a los individuos de cara a la consecución de metas similares. El acceso a la tecnología; dígase canales de televisión digitales, celulares de gama alta, recepción de señal de internet, computadora personal, bibliografía actualizada, telefonía fija; supone una marca que distingue la calidad del proceso en cada estudiante. Además, la economía del hogar es un tema inherente a esta situación, pues recae en la familia toda la responsabilidad sobre los aseguramientos necesarios para desarrollar la actividad de estudio, que en condiciones normales proporcionan los centros de enseñanza. Por tanto, no siempre se cuenta en casa con espacios ergonómicos ideales para garantizar las condiciones óptimas para el alumno; la iluminación, el mobiliario, la privacidad, los ruidos externos, pueden atentar o favorecer el proceso, en cada caso. Igualmente, en relación a los más pequeños, que precisan del acompañamiento y supervisión del adulto, esto puede verse obstaculizado tanto por el grado de escolaridad de los padres y su preparación para evacuar sus dudas e inquietudes, como por los horarios laborales de los mismos. Por último, ha de apuntarse la territorialidad, como una pauta que puede agravar las condiciones antes descritas.
2 ¿Qué grupos se encuentran en condición de desventaja?
Los grupos vulnerables, dependen, necesariamente de los contextos. Sin embargo, como tendencia social e histórica, aquellos individuos en los rangos etarios de IAJ, mujeres, de raza negra, pobres, con condiciones particulares de enfermedad, pueden estar propensos a convivir con inequidades más marcadas, por enfrentarse a brechas de desigualdad clásicas y patentes.
3 ¿Qué otras variables, además de la edad, se intersectan?
En el comentario anterior adelantaba algunas. Son numerosas las variables que tributan a la inequidad, marcadas por prejuicios y concepciones culturales preestablecidas y caducas. La raza, el género (con todas las cuestiones identitarias asociadas a él), el estatus económico, la etnicidad, la afiliación política o religiosa, la nacionalidad, son otros de los muchos factores que podrían ser mencionados en este espacio.

Yunierkys Alfonso Moreno, g3
dijo:

1. El término equidad se refiere al tratamiento sin condiciones a todas las personas independientemente de su posición y origen social.
En nuestro país este tema posee una alta relevancia social, científica y humana, que se reafirma en la atención que ha recibido por parte de los organismos internacionales y las cumbres del más alto nivel. La equidad en Cuba constituye un pilar fundamental de su modelo social alrededor del cual se articula todo su sistema sociopolítico adquiriendo gran actualidad en los momentos en que se implementan importantes transformaciones en la política económica y social del país. Diferentes actores sociales expresan la necesidad de ampliar los referentes teórico-metodológicos sobre el tema de la equidad social en Cuba. El análisis sobre equidad incorpora elementos que se complementan entre si. Por un lado, la estructura de oportunidades existentes en una sociedad determinada, los derechos refrendados jurídica y constitucionalmente y su ejercicio real por los ciudadanos, y los logros o resultados alcanzados por estos. Esto garantiza o no la igualdad de oportunidades, derechos y resultados.
La equidad es comprendida de forma multidimensional, no solo vinculada a la distribución del ingreso, sino también asociada a otros elementos tales como la igualdad de oportunidades y derechos para todos los grupos sociales en cuanto a la satisfacción de necesidades, la oferta de mayores oportunidades a los grupos que presentan algún tipo de desventaja que limite o impida el aprovechamiento de las oportunidades existentes, la igualdad de oportunidades de acceso al capital humano y a la protección social.
Diferentes estudios realizados en el país durante el período especial constataron la existencia de situaciones de desigualdad social en las esferas económica, social, espacial/territorial, cultural, como el incremento de la pobreza y vulnerabilidad, reemergencia de brechas de equidad (género, raza y territorio resultan las más significativas), todo ello vinculado a los efectos de la crisis y las reformas económicas de la década de los noventa; por tanto, es sumamente importante destacar que los momentos de crisis económica generan el incremento de las vulnerabilidades y variables que afectan la equidad social en cualquier región del mundo.
2. Los resultados obtenidos a partir de los estudios realizados en nuestro país sobre la pobreza y otros fenómenos relacionados, destacan el incremento de la población urbana en situación de riesgo y de la brecha entre sus ingresos y la línea de pobreza. En estos estudios se refleja que la zona oriental presenta la mayor incidencia de población en riesgo, mayor presencia de niños, de ancianos solos, de desocupados, de enfermos crónicos e incapacitados, de mujeres, amas de casa, personas negras o mestizas, con escolaridad inferior en términos relativos, en la población en riesgo, familias en condiciones de pobreza caracterizadas por tamaño promedio alto, estructura de edades predominantemente joven, escolaridad ligeramente inferior a la del país, bajo índice de ocupación laboral, alta dependencia económica, sobrerrepresentación de personas negras y mestizas entre sus integrantes y una estructura caracterizada por el predominio de las familias extensas y monoparental femenina, jefatura femenina de hogar y preeminencia del rol materno.
La mayoría de las investigaciones reflejan como grupos en desventajas a las mujeres, los jóvenes, los ancianos, en estos que se analizan inequidades de género, etareas y por color de la piel, asimismo las existentes en individuos y familias con diferentes condiciones socioeconómicas.
3. La equidad, como fenómeno multidimensional, toma en cuenta diferentes variables además del sexo, dentro de esta tenemos las expresadas en el color de la piel o la raza, el territorio o localidad de residencia, el género, la clase, ocupación, orientación política, orientación religiosa, nivel cultural y académico, entre otras. Todas estas expresan desigualdades al interior de cada grupo poblacional.

Alberto Carballo (Grupo 2)
dijo:

¿Qué brechas de equidad han podido percibir en su ámbito de actuación con relación a la infancia, la adolescencia y la juventud?
En mi ámbito de actuación, desde la psicología social educativa y principalmente en la adolescencia, las principales brechas de equidad que he podido apreciar giran en torno a las oportunidades de acceso a los recursos educativos. ¿Esto qué quiere decir? Si bien el acceso a la educación en Cuba es público, universal y gratuito, en cada aula de clases ocurren dinámicas que condicionan el aprovechamiento real de dichas oportunidades, por tanto, de la efectividad del proceso de enseñanza-aprendizaje. En tal sentido, a lo interno de un grupo se conforman subgrupos entre los que en ocasiones existen rivalidades y el subgrupo en un lugar jerárquico superior en la estructura grupal entorpece el acceso a los recursos de otro subgrupo con el que rivaliza. En otras ocasiones, la cualidad de la cohesión de un grupo antitarea hace que aquellos estudiantes de buen rendimiento sean aislados o excluidos, tanto en la dimensión del ejercicio de la tarea como en las cuestiones de índole socioemocional. También, en múltiples casos, el discurso explícito e implícito de los profesores condiciona el acceso a los recursos educativos de determinados estudiantes, a los que la institución otorga determinadas etiquetas que en la mayoría de los casos implican encasillar al estudiante en un estado del cual no puede salir.

¿Qué grupos se encuentran en condición de desventaja?
Siguiendo la línea de la respuesta anterior, los grupos en situación de desventaja varían en dependencia de las características de cada grupo de estudiantes. Así, en grupos en los que se valora los resultados académicos por encima de todo, aquellos cuyo rendimiento decae, son por lo general rechazados, lejos de buscar alternativas para la superación de los mismos. Por tanto, pueden ser llamados grupos de estudiantes de bajo rendimiento. A estos además los profesores suelen etiquetarlos y no brindarles una atención diferenciada que potencie su rendimiento. En grupos en los que la mayoría de la composición es de estudiantes blancos, en ocasiones aquellos de piel negra o mestiza tienden a verse en condición de desventaja. En los que existen estudiantes con necesidades educativas especiales igualmente este es un grupo desfavorecido. En ambos casos tiene que ver con un sistema educativo que no trabaja el trato con lo diferente como una potencialidad y oportunidad de aprendizaje, ya que desde el propio momento de conformación de los grupos en la secretaría docente, se tiende a hacerlos lo más homogéneos posible.

¿Qué otras variables, además de la edad se intersectan?
Variables como el color de la piel, el sexo, el rendimiento académico y el territorio de procedencia. Sin embargo, desde el punto de vista de la subjetividad grupal, más allá de ser una tendencia, estas varían teniendo en cuenta los grupos en los que he trabajado. Por ejemplo, en una escuela del Vedado, el territorio influye en que sean excluidos estudiantes de otras regiones como Centro Habana o el Cerro. En cuanto al sexo y al color de la piel estas suelen colocar en posición de desventaja a estudiantes en correspondencia con situaciones a nivel macrosocial. En menor medida, el padecimiento de determinada enfermedad que provoca una apariencia física considerada distinta también influye en la condición de vulnerabilidad, sobre todo en la adolescencia.

Lilian T. García Pérez G3
dijo:

1. Con relación a mi ámbito de actuación, que es un centro de salud terciaria, he podido discernir las brechas en el acceso a atención de salud especializada en pacientes que vienen de territorios fuera de la Habana, especialmente del Oriente del país. Al centro ingresan pacientes de diferentes provincias con cuyos tratamiento y diagnóstico han habido dificultades en su territorio; en muchas ocasiones, la condición de salud pudiera haber sido tratada en su zona de residencia de haber habido las condiciones para ello, ahorrándole a la familia recursos e inconveniencias.
Por otra parte, trabajo en la atención psicológica a pacientes que reciben hemodiálisis por enfermedad renal y, estos pacientes, tienen acceso a transporte estatal a través del hospital con horarios fijos. Sin embargo, en ocasiones son largas las esperas antes de ser conectados al dializador. Existen algunos pacientes con esta condición que se ven obligados a transitar por estos tiempos de espera y otros que, al poseer un transporte particular, llegan justo en el momento en el que van a recibir su tratamiento; esto implica ciertos grados de confort para unos y para otros no tanto.
Este tipo de situaciones se observan en pacientes de cualquier edad, incluidos los jóvenes, sin embargo, no me es posible realizar diferenciaciones según grupos etarios ni hacer observaciones con niños y adolescentes pues el centro o recibe pacientes pediátricos. Sin embargo, en estos breves elementos es posible discernir como las brechas de acceso a recursos y servicios marca el bienestar de los pacientes.

2. Entre los grupos en posición de desventaja se encuentran los pobladores de zonas rurales y las personas con recursos económicos medio-bajos.

3. Se intersectan en este caso las variables de territorialidad y clase social.

Suset Mayea G2
dijo:

1- Las brechas de equidad a nivel mundial están distribuidas en diferentes áreas: económica, grado de participación, acceso a la vivienda, a los servicios sociales y al consumo cultural. En Cuba a pesar del proceso revolucionario llevado a cabo en 1959, que insertan un proyecto de equidad y justicia social, en 1990 con la crisis provocada entre otras razones por la caída del socialismo en Europa del Este, se abrió una brecha entre la población cubana. Desde el trabajo que he realizado con las poblaciones de niños, adolescentes y jóvenes he notado como brechas de equidad: la adquisición económica de la familia, que está marcando en nuestra sociedad quien tiene mejor calidad de vida y mejor acceso a los servicios o posicionamiento dentro de estos, mejor calidad de vida traducida en: mejor calzado, mejor ropa, mejores accesorios escolares, mejor alimentación, calidad en el tiempo de entretenimiento etc. También está contenida dentro de la brecha, el acceso a la vivienda y a un hogar confortable, con buena calidad constructiva, acceso a agua potable, a alcantarillado, con tenencia de equipos que mejoren la subsistencia, en mi caso, vivo en Santa Clara, ciudad ubicada al centro de Cuba, que se muestra como favorable para tener población flotantes, es decir aquella que se desplaza de Oriente hacia la capital y que por tanto viven en hogares informales “llega y pon”, o aquellas familias que debido a lo extensa que son y la insuficiente disponibilidad de viviendas crean estos barrios insalubres e improvisados, y que muchas veces traen consigo menores o jóvenes, lo que conlleva a la brecha de la marginalidad y lo que esta trae consigo en los barrios populares, como violencia explícita (realice un estudio de la violencia en un barrio de la ciudad “Dobarganes” donde se reconoció que los gritos, galletas y puñetazos era la forma común de comunicación entre sus habitantes, donde por supuesto se incluían niños, adolescentes y jóvenes), juegos ilícitos, alcoholismo y que muchas veces tienen que ser adoptados por estas población como manera de subsistir en ese medio. También ha sido constatada como brecha de equidad la distribución no homogénea del desarrollo entre el contexto-urbano y el rural, tal es así que en mi provincia Villa Clara, el único municipio que presenta un alto desarrollo es la capital, Santa Clara, un índice medio de desarrollo Sagua la Grande (debido a la fábrica de cloro a nivel nacional que en ella se encuentra) y Caibarien (debido al desarrollo obtenido de la Cayería Norte en el sector del turismo), los restantes 10 municipios presentan un desarrollo bajo. Brecha de equidad con relación al género también fue constatada, sobre todo en las adolescentes y jóvenes que con madres tempranamente, dejan los estudios, mientras que los padres continúan con el estudio o el trabajo que desarrollan. Así mismo la situación del COVID-19 ha creado una nueva brecha entre los niños, adolescentes y jóvenes enmarcada en el acceso a las tecnologías de la información, donde todas las clases se dan por medio del televisor o el acceso al internet y sobre todo en los jóvenes solo acceden a los contenidos de aprendizaje aquellos que presentan conectividad, accesorios tecnológicos y dinero para acceder a las redes móviles.
2- En condición de desventaja como grupos se encuentran los niños, sobre todo aquellos que cohabitan en barrios marginales, con mala situación económica, a los jóvenes (identidades juveniles preteridas, distorsión calificación-empleo), las adolescentes expuestas a la maternidad temprana, aquellos niños, adolescentes y jóvenes de piel negra y mestiza.
3- Se intersecan variables de género, color de la piel, las fuentes de manutención si dependen se remesas extranjeras, el salario o los subsidios y las pensiones. La clase social de origen es decir la clase social de la familia en que nacen y se desarrollan los niños, adolescentes y jóvenes; las inequidades de género donde se asume al hombre como proveedor material, mientras que el rol de la mujer es más pasivo, estando subordinada a tareas domésticas. También se encuentran la inversión de los ingresos en alimentos, ropa y calzado, cubrir las necesidades básicas de aseo o al ocio y la recreación, o si estos pasan a formar parte del patrimonio personal o del patrimonio familiar para la subsistencia.

Sandra Almodóvar Núñez (G2)
dijo:

1. La equidad es un término que de alguna manera significa justicia e igualdad. Por supuesto que, para Cuba, la equidad es uno de los paradigmas fundamentales en la construcción de una política social que busca, precisamente, la igualdad de oportunidades y de derechos para los diferentes grupos sociales y la garantía de acceso universal y gratuito a los bienes y servicios fundamentales del país. De esta forma, el modelo social por el que apuesta el gobierno cubano en su Programa Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030, busca reducir la presencia de diferenciaciones socioeconómicas, de disparidades regionales como las que se establecen entre territorios rurales y urbanos, así como el establecimiento de políticas diferenciadas para grupos con necesidades especiales. Aunque si bien es cierto que se han alcanzado importantísimos logros en ese sentido, se trabaja en perfeccionar y superar las inequidades que aún existen.
Trabajo en un centro que atiende niños y adolescentes víctimas de delitos violentos, con énfasis en el abuso sexual infantil. En este sentido, mi experiencia de trabajo me hace visible varios elementos que sugieren la presencia de algunas inequidades, aunque el primer elemento lo constituye precisamente la edad, ya que estos grupos etario en sí mismos poseen características de vulnerabilidad para convertirse en víctimas de delitos sexuales.
En este sentido, se aprecian, por ejemplo, algunas desigualdades en los estilos de crianza, relacionado con el género, en relación a los aspectos de la sexualidad, en donde a los varones se les cría de manera más independiente y a las hembras más a lo interno de la casa, dependientes de la familia; lo cual, a su vez, constituye un factor influyente para que el abusador sexual cometa el delito, ubicando a las menores que son criadas a través de estos estilos, en una posición de vulnerabilidad. Los estilos de crianza en ocasiones son tan determinantes, que, en ocasiones en mi trabajo he visualizado a menores que son criados bajo determinadas creencias religiosas, obviando elementos importantes de la sexualidad, lo cual también los deja más desprotegidos y convertidos en fáciles presas para los comisares de este tipo de delitos. Por otro lado, los aprendizajes que, como padres, seamos capaces de adjudicarle a nuestros hijos, en relación al fenómeno del abuso, les proporcionará herramientas sólidas para hacer frente a esta situación. Pero la realidad dista mucho de ello, ya que continúa siendo para muchas familias un tema tabú y mientras más pequeño es el niño, más baja es la probabilidad de que la familia sienta a necesidad de explicar elementos de protección en relación con el abuso; a pesar de que estos delitos también ocurren en niños pequeños.
Otra mirada también está relacionada con la territorialidad, ya que, en ocasiones, los hechos delictivos de este tipo suelen ocurrir con mayor frecuencia en unas zonas más que en otras, por ejemplo, en las zonas rurales, llegando en ocasiones a legitimarse este comportamiento. De igual forma, el manejo que se le da también es diferente, ya que pudiera pensarse que en las zonas urbanas existe una mayor cultura de denuncia que en las rurales. También en la territorialidad se aprecia desigualdad en los recursos, ya que, por ejemplo, trabajo en el Centro de Protección a Niñas, Niños y Adolescentes (CPNNA) de La Habana, pero sólo existen 2 instituciones más como esta en todo el país, siendo necesario que en otras provincias se busquen alternativas para poder cumplir las funciones que esta institución desempeña.
Otro elemento importante relacionado con la territorialidad, lo constituyen, por ejemplo, los ambientes en los que se insertan los distintos medios familiares. La presencia de barrios o espacios de mayor marginalidad, despliegan un predominio de familias disfuncionales, que constituyen también una vulnerabilidad en relación con la temática del abuso sexual infantil, en tanto existe un menor control de las actividades que realizan los hijos, una crianza con altos niveles de independencia a edades tempranas y, a su vez, la presencia de menos recursos personológicos (por parte de la familia) para afrontar situaciones de este tipo. Además, en otro orden, se aprecia también diferenciación en la forma de resolver los conflictos, ya que en estos espacios marginales se estila el tomar la justicia por las manos, mucho más que realizar una denuncia en una unidad de la policía.
En estos medios disfuncionales también predominan fenómenos como la violencia física y psicológica, embarazos en la adolescencia, enfermedades de transmisión sexual en adolescentes; todo lo cual posiciona a estos grupos en una clara desventaja y, a su vez, también constituyen presas más fáciles para los abusadores. Debe ser tenido en cuenta que los perpetradores sexuales buscan la confianza de su víctima, y si esta tiene notables carencias afectivas (como puede suceder en estos medios familiares), será mucho más fácil el lograr un comprometimiento que facilite la consecución del delito.
Otro factor que constituye en sí mismo, una desigualdad, y que en algunas circunstancias condiciona el acercamiento del abusador a la víctima, es precisamente el económico. En este sentido, en no pocas ocasiones un hecho de abuso a un menor está mediado por elementos materiales, que resultan de un alto atractivo para el niño. Por otro lado, un elemento que desde la práctica he percibido es que, algunos casos más extremos, es de conocimiento de las madres (fundamentalmente) la ocurrencia del hecho, pero se limitan a actuar o pretenden no saber nada, por no tener un lugar a dónde ir, ya que, por ejemplo, son de provincia (no de la capital).
Un último elemento al que quisiera referirme es al jurídico, que también, en materia de abuso sexual infantil, deja ver en las configuraciones delictivas, algunas inequidades, sobre todo relacionadas con el género. Es así que, por ejemplo, el delito de Violación no tiene el mismo nombre para los hombres, asumiendo el título de Pederastia con Violencia. En este particular añado que estos delitos que ocurren en los varones, se presentan generalmente con mayores niveles de afectación que los ocurridos en niñas, ya que además del trauma del hecho en sí, los adolescentes fundamentalmente, cargan con los estereotipos asociados al género, que dejan en ellos una afectación mayor y grandes dificultades a la hora de obtener el testimonio de ellos. Otro delito lo constituye el de Estupro, que establece que el que tenga relación sexual con mujer soltera, mayor de 12 años y menor de 16, empleando abuso de autoridad o engaño, incurre en una sanción penal; sin que exista una contrapartida para este delito hacia el género masculino.

2. El fenómeno del abuso sexual infantil es de una gran complejidad y creo que los grupos de edades que lo conforman (niñez y adolescencia) en sí mismo constituyen una desventaja, ubicándolos en posiciones vulnerables para ser víctimas de este tipo de hechos.
En primer lugar, debe tenerse en cuenta que uno de los elementos claves para que ocurra un hecho de abuso sexual, es precisamente la mediación de una posición de poder, que ubica al abusador sobre la víctima. De esta forma, la edad constituye en sí misma una superioridad, sobre todo entre el niño y el adulto. El niño es, en esencia, dependiente del adulto, desde el punto de vista económico y también afectivo. De igual forma, la sociedad ha instaurado pautas culturales que definen, de cierta forma, a los niños como posesión de sus padres, lo que condiciona el carácter dependiente y en los casos más complejos contribuye a la ocurrencia directa del abuso, que puede llegar a ser cometido por el propio padre. Así, el adulto va formulando reglas que van gobernando las acciones de los niños, que pueden contribuir a irlos ubicando en el rol de víctimas.
Otro elemento que refuerza la desventaja de este grupo etario, lo constituye precisamente el hecho de que este carácter dependiente, también se asocia al conocimiento y aprendizajes para la vida, que los adultos que rodean al niño decidan poner en su conocimiento. Así, en no pocas ocasiones los niños (sobre todo los más pequeños), no son considerados sujetos sexuados, lo cual condiciona que en los procesos asociados a la crianza no se desarrollen acciones encaminadas a protegerse del fenómeno del abuso. El acceso a información útil sobre la ocurrencia de hechos de esta índole, así como el desarrollar herramientas protectoras, está condicionado a la voluntad del adulto responsable de la educación de ese niño.
La adolescencia, como grupo, también contiene algunas características que lo hacen vulnerable, y considerada por varios investigadores del tema como una de las edades de mayor riesgo, lo cual puede estar dado por la doble condición de niños con algunos rasgos adultos. Los procesos asociados a la pubertad y los cambios físicos y psicológicos que ocurren en esas edades ponen a los adolescentes en desventaja. También, y sobre todo en la época que vivimos, este grupo tiene un mayor acceso a las redes y las tecnologías en general, poniéndolos en riesgo también de que ocurran eventos de abuso o violencia de manera virtual.
Además de las edades, en el campo del abuso sexual infantil distingue como grupo vulnerable el género femenino, que ubica a las hembras en una posición de desventaja, ya que la práctica establece que ocurren siempre más delitos en las niñas, lo cual pudiera estar asociado a que la mayoría de los agresores son varones.
Finalmente, un grupo que adquiere una clara significación de desventaja lo constituyen los menores que poseen necesidades educativas especiales, quienes son menospreciados muchas veces por los abusadores, por los mitos asociados a las discapacidades y la idea de que no serán creídos.

3. Como se ha evidenciado en las respuestas anteriores, el abuso sexual infantil está atravesado por múltiples factores, que contribuyen a determinar su ocurrencia o no. Entre estas está la clase social, el género, el territorio, las creencias religiosas, el nivel cultural, la situación económica, el consumo cultural, entre otras.

Zaily Leticia Velázquez Martínez(G1)
dijo:

• ¿Qué brechas de equidad han podido percibir en su ámbito de actuación con relación a la infancia, la adolescencia y la juventud?
Como mujer, profesora universitaria y joven he podido percibir brechas de equidad en mi ámbito de actuación tales como: (por grupo) el grupo etario de pertenencia, en este caso he percibido que los profesores jóvenes son subvalorados, en ocasiones no son tenidos en cuenta para la toma de decisiones o por el contrario se sobrecargan de tareas y responsabilidades que en muchas ocasiones son las que nadie desea asumir. La territorialidad por su parte influye tanto en los profesores universitarios, los trabajadores de manera general y los estudiantes, las personas de zonas más alejadas se ven forzadas a gastar más dinero para acceder a la institución o su horario de vida también se ve limitado por la gran cantidad de horas que deben dedicar a su movilidad. Por otra parte, se encuentran los estudiantes que viven en otras provincias, los cuales se ven limitados de su tiempo en familia, requieren otros recursos económicos para solventar tantos días fuera de la casa y se ven expuestos a riesgos, accidentes de tránsito, delitos y otros. La clase social, creo que al igual que los demás elementos transversaliza las brechas de equidad influyendo directamente sobre los recursos que se puedan tener para poder desenvolverse con mayores facilidades en sus contextos de actuación y socialización.
Por área, he identificado brechas tales como: económica, esta brecha influye como la clase social en la posibilidad de obtener los recursos necesarios para el desarrollo personal con mejores oportunidades y mayor calidad. La participación es una brecha que la he percibido mucho más en mi vida como trabajadora en tanto me he visto en ocasiones limitada de poder participar activamente en debates y análisis por mi edad, este es otro ejemplo de la necesidad de un análisis interseccional y transversal en el estudio de las brechas de equidad. En relación a la brecha de vivienda y hábitat se convierte en una limitante mucho más compleja para los estudiantes, percibo en ellos la división en muchos casos de grupos por clase social, nivel económico, características de la vivienda y la comunidad donde se reside. Los servicios sociales y el consumo cultural se pueden ver afectados mayormente en las personas que residen en zonas rurales que urbanas, los primeros no encuentran servicios de salud, educación, y otros en zonas intrincadas o simplemente alejadas de los cascos históricos y sus periferias, de igual manera las posibilidades de consumo cultural se ven limitadas en cuanto a oferta, calidad y diversidad en las zonas rurales. En estos pocos aspectos que he mencionado se reitera la necesidad de análisis interseccionales, y en ellos no me he referido a aspectos que reconozco como brechas de equidad referidos a: la identidad de género, la orientación sexual, el sexo, la raza y otros.
• ¿Qué grupos se encuentran en condición de desventaja?
Creo que todos los grupos se pueden encontrar en condición de desventaja dependiendo de la perspectiva que se desee analizar, y en la medida que se transversalicen otros aspectos. Por la poca capacidad de decisión y su poca oportunidad de participación en espacios y contextos sociales de alto impacto creo que los infantes son los que se pueden encontrar en mayor desventaja.
• ¿Qué otras variables, además de la edad se intersectan?
Considero que además de la edad se intersectan otras variables tales como: género, orientación sexual, identidad de género, raza, clase social, territorialidad, la variable económica, ruralidad, discapacidad, pobreza-vulnerabilidad-marginación, vivienda y hábitat, participación social y consumo cultural.

Ana Flavia Bennett Escalona G-1
dijo:

Escenario 1:
Soy profesora de la Facultad de Educación de la Universidad de Matanzas. En este ámbito se aprecia la feminización de las carreras de corte pedagógico, sobre todo las relacionadas con educación infantil, pedagogía psicología. Aquellas carreras de corte pedagógico relacionadas con las ciencias exactas, ya sea las licenciaturas en educación en biología, matemática, física, entre otras, sí tienen mayor presencia masculina. Las carreras de corte pedagógico con mayor participación femenina están relacionadas con aquellas actividades que desde lo social se asocian a las mujeres, como el cuidado y la asistencia. También entre los estudiantes cubanos, sobre todo del curso diurno, se observa una mayoría blanca. Además en los últimos cursos en los que he trabajado en la carrera de pedagogía psicología, he observado mayor matrícula de estudiantes de territorios rurales y poblados lejanos de la ciudad. Esto pudiera estar relacionado con dificultades en accesos a los procesos complementarios que hoy marcan el éxito académico en las pruebas de ingreso como la tenencia de repasadores. Pues debido a los estigmas que tienen las carreras pedagógicas la mayoría de estudiantes que las estudian tenían como objetivos primarios estudiar alguna carrera de ciencias sociales y humanidades, y su posición en el escalafón llevó a que no tuvieran acceso a las carreras que deseaban en primera instancia. En los momentos actuales de confinamiento donde se mantiene el curso escolar en el ámbito universitario, y la forma de comunicación más frecuente con los profesores están siendo las tics, los estudiantes con pocos recursos o que vivan en poblados apartados donde no haya acceso a zonas Wifi, y no tengan buena cobertura para utilizar datos o sus familias no puedan costearlos, se ven en posición de desventaja. Si bien en nuestra universidad se convocó al principio a un encuentro presencial donde se les facilitó a los jóvenes toda la información para su preparación en la asignatura, aquellos que tienen acceso a las TICs tienen posibilidades más cómodas y eficientes de enviar sus guías de estudio y recibir retroalimentación y explicaciones sobre los contenidos en los que presentaban dudas, que aquellos que no cuentan con las condiciones tecnológicas para ello.
Ejemplo 2:
Una de las brechas de equidad que he presencia en la consulta de psicología, se relaciona con el abuso sexual infantil. Las asimetrías etarias, de poder y autoridad que presentan las víctimas con respecto a los victimarios en esta problemática hacen que los niños, niñas y adolescentes víctimas se vean en posición de desventaja, pues en estas situaciones pueden ser amenazados, culpabilizados, pueden encontrarse en la disyuntiva de que no se le crea por la confianza que le tienen sus progenitores a esta persona, o por el hecho de ser muy pequeños para comprender lo que le está pasando, o porque en algunos casos pueden llegar a ser su propio padre quien abusa de ello; en este caso la situación de ambivalencia es muy significativa pues la persona encargada de protegerlos es quien comete una de las violaciones más grandes a sus derechos como infantes. En los casos que he atendido en consulta todas las víctimas han sido del sexo femenino, que viven en zonas alejadas de la ciudad y desfavorecidas, en familias donde coinciden indistintamente la maternidad adolescente no deseada y rechazada, la disfunción familiar, la prole numerosa y las dificultades económicas, condiciones que de una u otra manera, y más aun en su combinación, pueden afectar el ejercicio de la crianza y la protección de las niñas y adolescentes. Si bien la familia no tiene la culpa de estas violaciones a los derechos de los niños, niñas y adolescentes, y pueden darse en cualquier ambiente o condiciones, los contextos familiares desfavorables sí pueden aumentar la vulnerabilidad en este sentido.

Ilianne Hernández Verdecia (G3)
dijo:

1. Las políticas públicas de nuestro país se caracterizan por un enfoque universal y un carácter inclusivo, buscando ser coherentes con los principios de justicia y equidad social. No obstante, se pueden evidenciar brechas de equidad con relación a la población infanto-juvenil, desde mi ámbito de actuación como psicóloga y profesora de la Educación Superior. Se evidencia la violencia hacia la mujer, donde le son vulnerados los derechos a las mujeres, siendo apreciable la violencia física, psicológica y hasta sexual, violencia que se ha incrementado en los tiempos de pandemia al aumentar las horas de convivencia en el hogar debido al confinamiento. También está presente el maltrato infantil, que en ocasiones se convierte en el estilo educativo asumido por los padres. Además se reproduce una educación sexista en niños, niñas y adolescentes, lo que hace que trascienda la cultura machista y patriarcal. Se aprecian desigualdades en las condiciones de vida, donde se percibe la diferencia entre las familias que reciben remesas del exterior y las que no tienen esta posibilidad, acrecentadas luego del reordenamiento monetario y la apertura de muchas de las tiendas del territorio en MLC. Existen poblaciones en desventaja por vivir en barrios marginales, donde en ocasiones no tienen acceso al acueducto y alcantarillado, lo que influye en la salud de las mismas. En nuestra provincia se perciben desigualdades en el consumo cultural asociado a los recursos económicos. Esta posición socioeconómica también constituye una variable fundamental para el acceso a la Educación Superior, la que obstaculiza no solo el ingreso sino también la permanencia en la universidad para la formación inicial del profesional. Desde hace algunos años la preparación recibida en los institutos preuniversitarios es compensada con los repasos particulares, constituyendo un gasto adicional para las familias y una prioridad a establecer para asegurar el éxito en los exámenes de ingreso. Actualmente, por la situación epidemiológica del país, las condiciones socioeconómicas generan más desigualdades en el acceso a la Educación Superior, por la modalidad de estudio que se está utilizando, pues hay jóvenes que no tienen teléfonos o los que poseen no son los adecuados para el acceso a Internet, además del dinero que hay que destinar para ello; y en el caso de las zonas rurales la conectividad no tiene calidad.
2. Si partimos del análisis realizado anteriormente se constata que los grupos que se encuentran en condición de desventaja son los niños, niñas y adolescentes dentro del propio núcleo familiar, pero también en otros ámbitos por las condiciones socioeconómicas y características del territorio. Las mujeres que son víctimas de la violencia de género, la que muchas veces no solo vivencian al interior de su hogar, sino también en el trabajo y en la sociedad en general. Además otro grupo lo constituye los jóvenes con bajos recursos económicos para el consumo cultural, para el acceso a la educación y que viven en zonas rurales.
3. La edad constituye en algunos ámbitos una variable que puede situar a una persona en situación de desventaja. Pero también se expresan situaciones de desigualdad al interior de un mismo grupo etario si se consideran otras variables, lo que hace que las situaciones de desventaja se complejicen. Una de las variables es el género (desigualdades de género, violencia hacia la mujer, identidades de género no aceptadas ni respetadas, casi exclusividad femenina en el rol de cuidadoras de niños, enfermos y personas de la tercera edad, por solo mencionar algunos ejemplos). La orientación sexual, pues se genera rechazo y no aceptación. La raza, que está presente y el racismo se encuentra bastante naturalizado. En el caso del territorio (urbano-rural) se da una situación de desventaja relativa sostenida en el tiempo para determinadas provincias, municipios y localidades, que tienen peores condiciones de vida y de acceso al bienestar para su población. Las zonas rurales permanecen con menores niveles de desarrollo y evidencian retroceso en obras de infraestructura y servicios. El acceso a servicios sociales y culturales por las condiciones económicas. Es por ello que se insiste en la necesidad de considerar las desigualdades desde una perspectiva multidimensional e interseccional.

Deborah Rodríguez Ravelo (G1)
dijo:

• ¿Qué brechas de equidad han podido percibir en su ámbito de actuación con relación a la infancia, la adolescencia y la juventud?
En el ámbito de la Educación Superior, particularmente, se ha podido comprobar en diversos estudios que en esta enseñanza la población es mayormente blanca y de familias donde hay al menos un profesional. También se ha resaltado la mayor presencia de mujeres en las ciencias sociales y humanísticas y de hombres en las técnicas. Estos datos se han asociado, a posibles desventajas e inequidades en cuanto al color de la piel y el nivel socio-económico de las poblaciones negras y mestizas, puesto que, para el acceso a la educación superior y superación de las pruebas de ingreso, ante la competencia para ocupar plazas, se hace necesario el repasador, para lo que la economía constituye un factor. Referido al sexo, estas diferencias se han asociado a criterios socioculturales que denotan aun la persistencia de machismo.
• ¿Qué grupos se encuentran en condición de desventaja?
Considero que en el caso de la educación superior los principales grupos en desventaja son los hombres y los negros y mestizos.
• ¿Qué otras variables, además de la edad se intersectan?
Considero que además de la edad, el sexo y la condición socio-económica se intersectan en este tema.

Yadira Pino Jauma G2
dijo:

Resp/1. Considero pertinente resaltar que los grupos etarios que responden a la infancia, adolescencia y juventud, tienen como característica particular la dependencia a otras personas (adultos por lo general, padres, tutores, etc.). Esta dependencia deriva en brechas de equidad asociadas a las condiciones en general de la familia (estado de la vivienda, recursos económicos, nivel cultural, etc.) que afectan el cuidado del menor. De esta manera, el niño/a que vive en un barrio poco luminoso, en condiciones de hacinamiento, con padres/tutores de bajo nivel cultural, con ingresos insuficientes al hogar, se encuentra en desigual posición con respecto a otros grupos más favorecidos en estos indiciadores. La dependencia al adulto también parece condicionar brechas de equidad en los grupos más jóvenes vinculadas con la probabilidad de ser víctimas de violencia. En este sentido, los infantes son más vulnerables a los actos de violencia que otros grupos etarios. Por otra parte, en el caso de los adolescentes y jóvenes, su posición intermedia entre la dependencia total infantil y la responsabilidad adulta, los limita en cuanto a procesos de participación y toma de decisiones. Asimismo, aún se aprecian desigualdades importantes en el área laboral con respecto a los adultos, por ejemplo. Su corta o nula experiencia profesional los sitúa en posiciones inferiores de elección en comparación con profesionales adultos que poseen recorridos amplios y desarrolladas habilidades en el área. Pueden terminar de esta forma, siendo víctimas de discriminación, tratos inadecuados, falta de atención, poca consideración a sus opiniones, terminar en desempleo o buscando ofertas en el área privada, por lo general, ajenas a su formación profesional en el caso de los jóvenes recién graduados. Precisamente en el sector no estatal los jóvenes suelen tener menor seguridad y poca formalidad en las relaciones laborales.
Resp/2. Si bien existen brechas de equidad en estas poblaciones como se describía en la intervención previa, que los sitúa en condiciones de vulnerabilidad, a lo interno de ellos también se aprecian minorías en desventaja. La residencia en barrios marginales es uno de estos casos. En estos entornos los infantes, adolescentes y jóvenes suelen desarrollarse en el seno de familias altamente disfuncionales, con desajuste social y tendencia a las conductas violentas y delictivas. Como tendencia, en estos espacios los ingresos familiares suelen ser bajos y se ha estudiado la incidencia que ello tiene en el desarrollo cultural y social de los más pequeños poniéndolos en desventaja con respecto a otros. Ello puede vincularse con la participación social limitada ante la priorización de necesidades básicas y dificultades en la organización del tiempo. Sin embargo, la afectación no se restringe a los infantes. Se ha estudiado como los jóvenes en contextos de bajos ingresos ven afectadas sus posibilidades de esparcimiento y consumo cultural, por las limitadas ofertas a su alcance. Otro grupo en situación de desventaja son los niños y adolescentes que residen en hogares de acogida. Esta condición deriva, por lo general de la procedencia de familias disfuncionales, con índices de pobreza considerables o viviendas en situación inhabitable, así como padres ausentes (por reclusión, muerte o abandono). Con estos antecedentes, los infantes en esta condición pueden presentar importantes afectaciones emocionales, comportamentales, además de ingresar a estos espacios en situaciones de salud precarias. Como reflejan los estudios analizados, en estos hogares los niños suelen ser de piel negra y género masculino, grupo sociodemográfico que es valorado en desventaja. Representan de manera considerable a los menores que abandonan sus viviendas y los estudios, se asocian a hechos delictivos, tienen condiciones de vida y familiares desfavorables, etc. También se encuentran en desventaja al considerar la educación y posibilidades de superación, lo que parece vincularse a las desigualdades sociales que aún existen y marcan de manera importante las condiciones de vida y desarrollo de estas familias. Asimismo, los jóvenes de piel negra o mestiza no poseen las mismas posibilidades en cuanto a empleo. Con énfasis en el sector privado, la contratación de fuerza de trabajo, sobre todo la vinculada a los servicios y trato directo con el público, suele responder a valoraciones estereotipadas que realzan patrones occidentales de belleza y estética (mujeres, jóvenes, blancas, delgadas).
Resp/3. Las condiciones de desventaja e inequidad que se han analizado, responden a diversos y complejos factores que no se limitan a la edad de las poblaciones estudiadas. Variables como el género, la territorialidad, la posición social y de clase, los recursos económicos, el nivel cultural, el color de piel, entre otras, se intersectan condicionando estos complejos escenarios. Al considerar el género, estudios han demostrado que en cuanto a la participación social las niñas suelen encontrarse en desventaja con respecto a los niños. Por lo general, la elección de las actividades recreativas y de participación se corresponde con los intereses y gustos del infante, los que tienden a vincularse con representaciones estereotipadas de género y una educación sexista por los principales agentes socializadores. Ellas prefieren el espacio privado y ellos el público. De esta manera, quedan en desventaja ya que las actividades comunitarias destinadas a los niños en las comunidades tienden a ser deportivas. Asimismo, aun cuando se discutía previamente que los infantes tienen más probabilidades de ser víctimas de violencia, los niños son más propensos a ser maltratados físicamente que las niñas. Por otro lado, el factor territorialidad también ha demostrado ser condicionante importante en las inequidades que aún existen en el país. En el espacio rural, por ejemplo, factores como el difícil acceso a los servicios, el bajo nivel cultural y de ingresos económicas de la familia, afecta los recursos y posibilidades de los niños, adolescentes y jóvenes de estos territorios con respecto a los urbanos. Además, los jóvenes enfrentan conflictos derivados de las dinámicas patriarcales en el seno familiar, sucesiones tardías de las tierras por la gerontocracia imperante, poca participación en la toma de decisiones, entre otras. No obstante, las diferencias territoriales no se limitan a la dicotomía urbanidad/ruralidad. En los entornos urbanos, los barrios denominados poco luminosos inciden en la condición de desventaja de sus pobladores. En ellos, factores como las difíciles situaciones de la vivienda, los bajos ingresos económicos y las frecuentes conductas delictivas y violentas, afectan la correcta inserción social de sus niños, adolescentes y jóvenes. Asimismo, se describía en preguntas previas como los grupos de infantes/adolescentes/jóvenes de piel negra se encuentran en desventaja en muchas esferas de la cotidianidad. En este sentido, estudiosos del tema analizados en este espacio evidencian como dichos grupos suelen provenir de familias negras/mestizas con situaciones precarias de vida en general, padres cuyos primeros hijos fueron en la adolescencia, con nivel cultural bajo, familias numerosas que viven en condiciones de hacinamiento, insuficientes ingresos económicos y dificultad de acceso a los recursos, así como pocas estabilidad en su situación laboral.

Leonel Daimel García Aguilar
dijo:

Grupo 1
1Soy profesor de la Universidad de Ciego de Ávila Máximo Gómez Báez y trabajo desde la Dirección de Extensión Universitaria. Las principales brechas de equidad que he podido identificar en este contexto están vinculadas a las posibilidades de acceso a recursos tecnológicos para el apoyo a los procesos docentes por parte de los estudiantes para poder insertarse en el proceso de informatización de las universidades. Aun cundo el centro intenta poner a disposición laboratorios de computación o Wifi en la universidad para facilitar estos procesos, la conexión sigue siendo pésima para quienes tiene esta opción y las capacidades y calidad de las máquinas para trabajar en laboratorios es pésima. Otras de las brechas están dadas por las facilidades que se puedan tener o no para garantizar el tras lado cotidiano al cetro que se encuentra a 9 km de la ciudad pues el trasporte logar está muy por debajo a la capacidad necesaria y quienes estudia quedan a merced de los puntos de embarques, los pagos a carros particulares con precios excesivos que no todos pueden realizar. Llegar a tiempo a los turnos de clases puede ter como variantes, el lugar de la ciudad donde se vive próximo o no a las primeras zonas de recogida del trasporte público, las posibilidades económicas de la familia para dar mayor dinero para el trasporte, la tenencia de carros particulares o estales como exceso en la familia o el dinero para dar al estudiante una moto o motorina para trasladarse.
Otra de las brechas son las que pueden permitir mejores posibilidades de subsistencia en las becas de la universidad, con mayor o menor dinero para reforzar alimentación aseo personal o la utilización de equipos que les facilite la vida fuera de casa. Este aspecto incluye, además las marcadas diferencias par proporcionare mejores calzado o ropas par la estancia en la universidad, este aspecto también es visible entre los estudiantes no becados.
Estas brechas también son visibles en la participación de los estudiantes en las actividades extracurriculares relacionas a participaciones en eventos fuera de la provincia que pueden tener gastos para los estudiantes o las actividades recreativas que se planifican en el centro.
Con la llegada de la Covid, estas brechas han aumentado tremendamente sobre todo relacionadas a las primeras cuestiones que se enumeraron. Al pasar los procesos a realizarse de manera virtual los recursos tecnológicos para poder tener un teléfono celular, computadora, pago de datos móviles o excesos a conexión por datos o nauta hogar se convierte en un serio problema.
2- Los grupos que pueden identificarse con desventajas están vinculados principalmente a las condiciones económicas de las familias, pertenecer a comunidades rules e incluso, adentro de las comunidades urbanas, puede encontrarse significativas diferencias en aquellos grupos vinculados a poblaciones ubicadas en zona periféricas o también lugares marginales.
Podemos identificar además los grupos con capacidades diferentes, con limitaciones fisco y motoras, la población femenina que es la más afectada por la violencia de género, las personas con color de la piel negra o mestiza y la población juvenil que se identifica como parte de la población LGBTI.
3- Otras variables, además de la edad, que pueden identificarse ya se contaba en parte de las respuestas anteriores y, aunque es difícil verlas por separadas únicamente, pues la equidad es un fenómeno multidimensional podemos señalar algunas de ellas: color de la piel, el territorio donde se vive, género, clase social, ocupación, orientación sexual, identificación de pensamiento política o religioso así como el nivel educacional .

Anónimo
dijo:

Elena María Benítez Guzmán. G2
Las brechas de equidad encontradas en nuestro grupo en cuestión jóvenes universitarios, apuntan a: la dependencia económica del seno familiar, familias de bajos ingresos, donde los jóvenes ya poseen edad adulta y sin embargo dependen de sus familias o sea las estructuras de oportunidades existentes en su contexto de manera general que marca su igualdad de oportunidades. Existen otras desigualdades desde la participación, ya que se entienden como que los jóvenes, no tienen la madurez para realizar determinadas responsabilidades y los accesos a los consumos que marcan los cruces y desencuentros entre la cultura académica y la cultura juvenil. También, la violencia familiar como formas autoorganizadas de relación social y otras desigualdades: territoriales, socioeconómicas y los diferentes ámbitos rurales/ urbano, también marcan diferencias en procesos de inclusión y exclusión social.
A nuestro criterio el mayor grupo en desventaja lo constituyen los infantes, por su mayor dependencia de los adultos para su desarrollo desde todos los ámbitos. Es muy importante el contexto familiar para el desarrollo de los niños, pues la familia es la base del desarrollo de la sociedad.
Existen otro grupo de variables que marcan las brechas de equidad como son: la edad, género, raza (etnias), territorios, origen y posición social por lo encontramos en la literatura, enfoques desde las diferentes ciencias sociales como: la antropología, pedagogía, psicología, sociología, entre otras.

Elena María Benítez Guzmán. G2
dijo:

Elena María Benítez Guzmán. G2
Las brechas de equidad encontradas en nuestro grupo en cuestión jóvenes universitarios, apuntan a: la dependencia económica del seno familiar, familias de bajos ingresos, donde los jóvenes ya poseen edad adulta y sin embargo dependen de sus familias o sea las estructuras de oportunidades existentes en su contexto de manera general que marca su igualdad de oportunidades. Existen otras desigualdades desde la participación, ya que se entienden como que los jóvenes, no tienen la madurez para realizar determinadas responsabilidades y los accesos a los consumos que marcan los cruces y desencuentros entre la cultura académica y la cultura juvenil. También, la violencia familiar como formas autoorganizadas de relación social y otras desigualdades: territoriales, socioeconómicas y los diferentes ámbitos rurales/ urbano, también marcan diferencias en procesos de inclusión y exclusión social.
A nuestro criterio el mayor grupo en desventaja lo constituyen los infantes, por su mayor dependencia de los adultos para su desarrollo desde todos los ámbitos. Es muy importante el contexto familiar para el desarrollo de los niños, pues la familia es la base del desarrollo de la sociedad.
Existen otro grupo de variables que marcan las brechas de equidad como son: la edad, género, raza (etnias), territorios, origen y posición social por lo encontramos en la literatura, enfoques desde las diferentes ciencias sociales como: la antropología, pedagogía, psicología, sociología, entre otras.

Heidy Ramos Fundora grupo 1
dijo:

1.La equidad social constituye una aspiración de las sociedades modernas, principalmente porque que ‘’en una sociedad cada vez más heterogénea, se dificulta sostener valores y principios de equidad e inclusión, se dificulta en medio de la notable ampliación de brechas de desigualdad’’ (Batista & Torralbas, 2017, p. 96)
Siendo entendido dicho proceso social (la equidad) según Zabala Argüelles y Fundora Nevot (2018) ‘’como el tratamiento imparcial a las personas y grupos humanos en dimensiones diversas: derechos, acceso a oportunidades, distribución de recursos, disponibilidad y utilización de servicios sociales, y realizaciones o resultados. Su análisis involucra elementos tales como la estructura de oportunidades existentes, los derechos refrendados jurídica y constitucionalmente y su ejercicio real por los ciudadanos, y los logros o resultados alcanzados por estos. Por ello resulta pertinente una visión multidimensional sobre la equidad, en la cual son relevantes disímiles variables y dimensiones: económicas, sociales, culturales, políticas, jurídicas y ambientales, que se expresan en aspectos diversos de la vida de las personas y grupos sociales’’.
En nuestro país dentro de las brechas de equidad que provocan afectaciones no solo a adultos mayores sino también a niños, adolescentes y jóvenes podemos destacar las económicas, de género, territoriales, por color de la piel, condición de discapacidad y las etarias.
En mi ámbito de actuación he podido percibir brechas de equidad con relación a la infancia, la adolescencia y la juventud, entre ellas se encuentran:
Desigualdades con respecto al consumo cultural de estas poblaciones por una variedad de factores tanto económicos como territoriales.
Exclusión social en las instituciones docentes (por parte de los estudiantes y en ocasiones por los propios docentes), principalmente por manifestaciones de desigualdades (factores socioeconómicos). Lo anterior puede ser a raíz de la escasa formación general de los docentes sobre la equidad e inclusión social como objetivo priorizado. Los cursos de superación postgraduada suelen estar centrados en la preparación metodológica y teórica de las asignaturas que imparten y en aspectos propios del currículo.
Desigualdades por pertenencia a sectores poblacionales con una connotación negativa socialmente.
Desigualdades económicas en las poblaciones estudiadas, lo cual se refleja en la actualidad (con el impacto de la pandemia), ante la necesidad del uso de las nuevas tecnologías y de los paquetes promocionales de Etecsa para continuar el proceso de enseñanza-aprendizaje en los diferentes niveles educativos.
Manifestaciones de violencia (maltrato infantil, violencia de género) en hogares cubanos.
Embarazo adolescente, destacándose principalmente en familias disfuncionales y en zonas rurales.
Por lo que resulta necesario crear talleres de sensibilización en contra de la violencia en sus diferentes manifestaciones, promover a través de los medios de difusión masiva temas relacionados con la equidad y la inclusión social, así como capacitar a los principales agentes socializadores con respecto a esta temática.
Con el objetivo de lograr una mayor concientización por parte de ´´los diversos actores no solo sobre la existencia de desigualdades sociales en el territorio, sino también sobre sus causas probables y las consecuencias para el desarrollo que pueden tener cada una de ellas, así como sobre las posibles acciones para contribuir a su disminución´´ (Zabala Argüelles y Fundora Nevot, 2018). Creando para ello acciones, herramientas y recursos que posibiliten lograr un cambio en la sociedad, reduciendo las desigualdades y promoviendo valores y actitudes de solidaridad, inclusión y equidad.
2.Considero que los grupos que se encuentran en condición de desventaja son:
Personas que viven en zonas rurales, porque existe un marcado nivel de autoritarismo sobre la juventud, dadas principalmente por estructuras patriarcales, además de una mayor severidad en las relaciones intergeneracionales con una fuerte estructura patriarcal, así como relaciones de poder, control y autoritarismo hacia las niñas, las adolescentes y las jóvenes, dadas fundamentalmente por prejuicios y estereotipos de género.
Sujetos que se encuentran en edades vulnerables, es decir, infantes y adolescentes. Fundamentalmente porque requieren, por parte de las principales figuras (los padres) de la satisfacción de diversas necesidades como alimentación, cuidado, protección, seguridad y afecto. Donde a su vez pueden llegar a incurrir en el maltrato infantil.
Otro grupo que se encuentra en desventaja según mi opinión son aquellos infantes que presentan alguna discapacidad. Pues en investigaciones realizadas se demostró que los educadores consideraban que lo ideal sería que los estudiantes que presentaban algún tipo de discapacidad, continúen siendo atendidos por profesores de educación especial y en aulas de educación especial. Sin embargo, resulta fundamental para el logro de la formación integral que se desea alcanzar, un proceso de reflexión crítica con respecto a su rol, la efectividad del mismo y la necesidad de un cambio social en función de la comunidad educativa que desean y pretenden lograr. Donde se respete la diferencia y la perciban como una oportunidad; donde las intenciones de proporcionar una educación de calidad para todos y fundamentalmente sin discriminación no se quede en un nivel declarativo sino en acciones prácticas. Pues no se trata de tener derecho a ser iguales, sino tener igual derecho a ser diferentes.
3.Considero que además de la edad se encuentran otros factores sociodemográficos tales como, etnias, nivel económico y académico, sexo, género, región y religión, principalmente porque incluyen varias problemáticas que pueden desencadenar o no manifestaciones de desigualdad y exclusión social.

Yamilè Acosta
dijo:

Yamilé Acosta Montenegro (G1) yam870502@gamil.com
1. La equidad se caracteriza por el uso de la imparcialidad para reconocer el derecho de cada uno. Cuando existe equidad se adapta la regla para un caso concreto con el fin de hacerlo más justo. Consiste en dar a cada uno lo que se merece en función de sus méritos o condiciones. La equidad intenta promover la igualdad, más allá de las diferencias en el sexo, la cultura, los sectores económicos a los que se pertenece, etc. Es por ello que suele ser relacionado con la justicia social, ya que defiende las mismas condiciones y oportunidades para todas las personas, sin distinción, solo adaptándose en los casos particulares. Es decir que para que la equidad sea real no puede ser aplicada la norma en general a todos los individuos, sino que deben ser acatadas ciertas excepciones para cada caso particular. Además cada persona debe ser capaz de hacer valer sus derechos, sin importar de donde provenga. La equidad lucha contra la pobreza, la discriminación, el racismo, la xenofobia, la homofobia, entre otras cuestiones que fomenten la distancia y las diferencias entre los individuos.
Partiendo de lo expuesto se puede plantear que las brechas de equidad en la infancia, la adolescencia y la juventud según los estudios realizados están relacionadas con las condiciones de vida de la familia, su nivel adquisitivo, sitio donde viva, educación, patrones y vivencias que transmita el seno familiar, edad, sexo, el pertenecer a un grupo vulnerable y dependiente de los otros desde el punto de vista económico y social. En la infancia y adolescencia existen desigualdades de género en la familia que se refuerzan en la escuela, donde se reproduce una educación sexista. Existe violencia en el ámbito familiar y escolar que repercuten en su desempeño. A su vez también se plantean desigualdades en la participación sociopolítica de los niños, ya que no se les pide su opinión para trazarse políticas públicas. No todos tienen las mismas condiciones de vida ni las mismas posibilidades de consumo cultural condicionadas fundamentalmente por problemas económicos. Pertenencia a barrios marginales.
Por ejemplo, las investigaciones plantean que niños varones de piel negra tienen mayor representación en convivencia en hogares de niños sin amparo filial, abandono de sus hogares, mala conducta escolar, repitencia escolar y abandono de sus estudios, hechos delictivos, familias con malas condiciones de vida, trabajo infantil.
En cuanto a la juventud; también existen desigualdades socioeconómicas que dan al traste con diferencias en el consumo cultural. Existen jóvenes que viven en espacios más favorables que otros en función de las condiciones socioeconómicas lo que marca desigualdades territoriales. La piel y el sexo marcan una gran diferencia en algunos ámbitos como la educación, el acceso al empleo, nivel adquisitivo y la familia. A su vez existen diferencias que dan al traste con la violencia de género.
Los estudios plantean que mujeres y hombres se encuentran en posición de desventaja en dependencia del ámbito de la realidad social. Los jóvenes de piel no negra y mestiza generalmente se encuentran en desventaja en ámbitos como la educación y el empleo.

2. Los grupos que considero se encuentran en más condición de desventaja son los reconocidos como vulnerables; dígase niños, adolescentes, mujeres y ancianos. En el caso de los niños y los adolescentes en primera instancia por no ser independientes y no poder aportar económicamente a la familia. En el caso de la mujer porque se desvaloriza su rol y su capacidad y en muchas ocasiones son dependientes emocional y económicamente de otros. En cuanto a los ancianos, la mayor parte se encuentra jubilada por lo que tampoco aportan económicamente en el hogar y en muchas ocasiones se delegan funciones que les limita su vida. También considero que entre los grupos de desventaja se encuentran todas las personas que por un motivo u otro poseen una deficiencia ya sea intelectual, física o psicológica.
El estar en situación de desventaja a mi modo de ver; está mediatizado por muchas variables que no solo se circunscriben a la edad, el sexo, nivel económico o educacional; sino también al territorio, a la sociedad, a las políticas públicas que cada país sea capaz de implementar con el fin de ser justos y respetar los derechos de cada persona.

3. Además de la edad las otras variables que se intersectan están relacionadas con el sexo, el territorio, nivel educativo, acceso al empleo, acceso a servicios sociales y culturales, nivel adquisitivo, las condiciones de vida. Todas ellas marcan diferencias al interior de cada grupo etario por lo que se insiste en la necesidad de considerar las desigualdades desde una perspectiva multidimensional e intersectorial.

geanny torres (G1)
dijo:

Geanny torres (g1)
1-En el entorno en que vivo, en la parte oriental y montañosa del país, hay varias brechas de equidad. En cuanto al nivel económico y/o clase social: Hay niños que no tienen posibilidad de tener juguetes, porque sus familias no tienen gran poder adquisitivo o priorizan otras necesidades de la familia en general antes que esta, además los juguetes que se expenden en las tiendas en moneda nacional (o antiguamente convertible) tienen precios altos en comparación con otros productos del mercado. Lo mismo sucede con los accesorios que llevan los niños a la escuela, a pesar de que en el país se intenta vender mochilas, zapatos y otros materiales para suplir las necesidades de los estudiantes que acuden al medio escolar de tal forma que exista cierto equilibrio, la realidad ofrece otra imagen, los hijos de personas con alto poder adquisitivo o que realizan compras en el extranjero, exhiben mochilas, bolsos para merienda, pomos y otros accesorios escolares, que resultan más llamativos por sus colores, materiales e imágenes, lo que hace sentir en desventaja a los que no pueden adquirirlo.
Con los adolescentes sucede algo parecido en relación con la ropa que usan en horarios extraescolares, celulares, tablets y otros recursos que se encuentran dentro del hogar que facilitan la vida cotidiana, lo que crea una diferencia debido al nivel económico. La inequidad respecto a la tenencia de dispositivos digitales de diferente formato o capacidad, justamente ahora cuando se necesitan para acceder a las aulas virtuales del nivel universitario (facultad de medicina), o los contenidos de las clases que se ponen en las redes o se televisan, colocan a algunos estudiantes en desventaja, ya que sus familiares no han podido comprárselos o tienen uno de baja capacidad (teléfonos de 2G)que les dificulta acceder a ciertos contenidos.
Una brecha territorial es: que algunos de los estudiantes que hoy están en sus casas, en medios montañosos, estudiando por las aulas virtuales, y hay pobre señal o comunicación por las ondas digitales, se encuentran en desventaja respecto a los demás.
Una brecha de género: Existe machismo que defiende la primacía del hombre sobre la mujer y esto las pone en posición de inequidad frente a las decisiones de realización personal o profesional, sobre la asignada socialmente de atender el hogar y las necesidades familiares.
2-Según mi opinión, los tres grupos de estudio; niños, adolescentes y jóvenes están en desventaja. Los más pequeños carecen de lugares y oportunidades para la recreación sana, de opciones culturales diversas para desarrollar sus aptitudes artísticas, existe maltrato familiar que es reflejado en sus actitudes en las escuelas u otros ámbitos. Las mujeres jóvenes tienen que lograr el aprendizaje para defender sus derechos frente al ambiente machista imperante, como área rural o semirural, hay desventaja en cuanto a las opciones de consumo cultural y socioeconómicas. Los jóvenes a veces no encuentran aceptación de las ideas innovadoras que traen al graduarse y los adultos que tienen el poder de decisión en los empleos que se les ofertan se convierten en una traba al desarrollo, entonces ellos se encuentran en desventaja frente a los decisores.
3-Ademas de la edad, tenemos las condiciones socioeconómicas de los territorios y familias, la inequidad de género, el funcionamiento familiar, la administracion de los servicios para el consumo sociocultural, la escala de poder en la organización social, ubicación geográfica.

Yarismilka Mora Vargas G2
dijo:

Una de las brechas de equidad que he podido percibir en mi ámbito de actuación con relación a la infancia, la adolescencia y la juventud, es el caso de numerosas familia, donde la opinión de todos no cuenta, no existen las mismas condiciones socioeconómicas, donde todos no tienen los mismos derechos, las responsabilidades del hogar no están distribuidas equitativamente, como es el cuidado de los niños y esto influye negativamente en el desarrollo integral de nuestros infantes y jóvenes ya que no se forman valores imprescindible para el desarrollo social; en consecuencia por falta de comunicación y cohesión entre los miembros se generan medios familiares disfuncionales donde es común que entre sus miembros existan niños con trastornos de conductas ,adolescentes embarazadas, adolescentes y jóvenes con conductas delictivas. Considero además que otra de las brechas de equidad que se evidencia en mi localidad es el poco acceso de los adolescentes y jóvenes al internet, ya que no todos cuentan con dispositivos como es el celular, pues la mayoría aún depende económicamente de sus padres, además en zonas rurales es muy difícil la vía a la conexión, además, los niños que viven en áreas rurales no cuentan con los mismos beneficios q los q viven en zonas urbanas, en cuanto al desarrollo de la cultura local, no tienen acceso a museos, parques de diversiones, zoológicos u otros. A pesar de los esfuerzos realizados por el gobierno cubano para mantener una equidad en la población aún existen desequilibrio en este aspecto, actualmente con la situación epidemiológica que vive el país con la COVID- 19, y a pesar de las medidas adoptadas por el sistema de Salud y Educación cubano para proteger a nuestros infantes, vemos como día a día un número importantes de niños y adolescentes son infectados por este virus, muchas veces con la irresponsabilidad de algunos padres q no han adoptado las medidas adecuadas para prevenir el contagio.
A mi criterio el grupo de niños y adolescente es el más vulnerable, en primer lugar necesitan de la guía y orientación y apoyo de los padres, además las características de los adolescentes, edad de crisis, de independencia, donde en ocasiones se aferran a objetos como el celular, solo por citar un ejemplo, que están de modas y no tienen acceso por sus condiciones socioeconómicas o por vivir en zonas intrincadas de difícil acceso.
Pienso que aparte de la edad se evidencian variables como las zonas de residencia, Medio familiar, y situación socioeconómica.

Danay Puisseaux Moreno G3
dijo:

1. ¿Qué brechas de equidad han podido percibir en su ámbito de actuación con relación a la infancia, la adolescencia y la juventud?
En la infancia y la adolescencia, muchas de las desigualdades que develan los estudios realizados se corresponden con las percibidas en nuestras investigaciones. La violencia en el ámbito familiar y escolar continúa afectando a esta población y es un fenómeno que lejos de desaparecer va en aumento, afectando la dinámica familiar y el rendimiento de niñas, niños y adolescentes en la escuela.
Por lo general la violencia al interior de las familias está asociada a estereotipos tradicionales de género, imaginarios sociales, normas, roles de género que continúan perpetuando las desigualdades entre hombres y mujeres en nuestro contexto nacional; de ahí que en la actualidad se esté trabajando con intensidad y desde las diferentes esferas de vida de estas poblaciones la violencia de género desde la prevención y con la participación de figuras respetadas por estas poblaciones (padres y maestros) para lograr un mayor grado de influencia. La violencia física y psicológica son las que más afecta a los adolescentes, perpetuada muchas veces por los padres.
Todavía se observa como al interior de las familias las niñas reciben más cuidado a la hora del juego, se les obsequia muñecas, juegos de cocina y limpieza, se les expresa mayores muestras de cariño, y son educadas para realizar labores de cuidado, ser madres y atender a los hijos.
Desigualdades de género también tienen presencia en la escuela, donde se reproduce una educación sexista que interfiere muchas veces en el desarrollo de un buen proceso de enseñanza-aprendizaje. La condición de género media la participación social de los infantes a través de los gustos, espacios de interacción, juegos y actividades preferidas.
En las escuelas existe un criterio de homogenización para la participación, pero los mecanismos de selección para la asistencia a algunas actividades se basan en la asistencia, puntualidad, disciplina, rendimiento académico; que pueden poner en desventaja a niños y niñas con dificultades socioeconómicas.
Algunos municipios carecen de espacios para la participación infantil y las actividades se realizan con poca frecuencia, lo cual afecta la participación sociopolítica de los niños.
Las desigualdades en las condiciones de vida de niñas y niños, y la tenencia de bienes materiales también se evidencia en nuestros estudios. Todavía está la presencia de no pocas familias con pésimas condiciones de vivienda en La Habana, hacinamiento, niños que no disponen de una cama para dormir, bajos ingresos, alimentación insuficiente.
Las desigualdades en el consumo cultural de infantes y adolescentes, es un aspecto que los distingue como grupo poblacional. Los adolescentes capitalinos tienen una manera de vestir y peinarse, el tipo de música que escucha, los lugares que frecuenta, el disfrute de las nuevas tecnologías, tienen el significado de estratificar socialmente. Estas prácticas están condicionadas esencialmente por el capital económico y cultural. La posición económica de sus familias, el lugar de residencia, la tenencia o no de un medio de transporte, los diferentes proyectos de vida, entre otros.
En algunos estudios se demuestra que niños y adolescentes varones de piel negra tienen una mayor representación en abandono de sus hogares y de sus estudios, mala conducta y repitencia escolar, hechos delictivos, familias con malas condiciones de vida y trabajo infantil.
En la juventud, los estudios realizados principalmente con la población universitaria destacan entre las desigualdades que los afectan, el consumo cultural, dónde se destacan jóvenes con posiciones más ventajosas que otros, con mejor situación económica debido a lo cual tienen mayores posibilidades para escoger actividades de consumo cultural, al contrario de aquellos con bajo nivel adquisitivo.
También está esas desigualdades territoriales como consecuencia de vivir en espacios más favorables y con mayor desarrollo socioeconómico, dónde hay que señalar la necesidad de elevar el número de investigaciones acerca de los jóvenes rurales y reconocer la importancia que tiene su aporte para el desarrollo económico del país.
Otras desigualdades identificadas en los estudios realizados se relacionan con la proporción y disponibilidad de carreras por especialidad y tipos de cursos que expresan asimetrías por color de la piel y género, que favorecen a las féminas jóvenes y a los/as jóvenes de piel blanca en el acceso a la educación superior.
Con relación al empleo en el CESJ se han realizado estudios que se corresponden con resultados encontrados por otros investigadores del tema. Se identifican desigualdades por género en cuanto a los niveles de ocupación, que favorecen a los hombres jóvenes. También, por categoría ocupacional, las jóvenes están más ocupadas como profesionales, científicos e intelectuales, técnicos y profesionales de nivel medio y empleados de oficina. Por color de la piel no se han encontrado diferencias notables.
De manera general se observa que los jóvenes de piel mestiza y negra se encuentran en desventaja en espacios como la educación y el empleo. Por ello es necesario visibilizar, con mayor intencionalidad, las desigualdades sociales que se expresan en la juventud a partir del: género, color de la piel, condiciones socioeconómicas, territorio de residencia, consumo cultural y proceso educativo. Realizar acciones de sensibilización, capacitación en temas de género que permitan la toma de conciencia de estas y otras desigualdades para diseñar estrategias efectivas de transformación.
La equidad, junto a la promoción del desarrollo social y la justicia social, ha sido uno de los pilares básicos en la concepción de la política social cubana. Como parte de esta concepción la equidad es comprendida de forma multidimensional, asociada a la igualdad de oportunidades y derechos para todos los grupos sociales en cuanto a la satisfacción de necesidades, y la oferta de mayores oportunidades a los grupos que presentan algún tipo de desventaja que limite o impida el aprovechamiento de las oportunidades existentes. Por esto cada uno desde nuestro ámbito profesional debemos apoyar estos pilares y tenerlos en cuenta en cada investigación, estudio o intervención que se realice con estas poblaciones desde los diferentes territorios del país.
2. ¿Qué grupos se encuentran en condición de desventaja?
Los niños, niñas y adolescentes son grupos que se encuentra en condición de desventaja teniendo en cuenta que dependen de los ingresos de otros miembros de la familia. La violencia en el ámbito familiar y escolar afecta principalmente a estas poblaciones y las pone en situaciones de riesgo.
Además, existe un grupo de desigualdades que sólo afecta de forma directa a este grupo poblacional como son: la participación sociopolítica y las condiciones de vida a las que están expuestos, que se agudizan al ser consecuencia de la toma de decisión de las personas adultas que conviven con ellos. Así como la pertenencia a grupos en desventaja social, barrios marginales que le van imprimir un sello a sus comportamientos y a como son percibidos por la sociedad.
3. ¿Qué otras variables, además de la edad se intersectan?
Dentro de estos grupos etarios con mayores condiciones de desventaja mencionados anteriormente, se pueden encontrar otras variables que se manifiestan como desigualdad al interior de estos, como: sexo, territorio, nivel educativo, acceso a servicios sociales y culturales, entre otras.
Considero que a la variable género hay que prestarle mayor atención, teniendo en cuanta que está presente en todos los grupos etarios, es uno de los tipos de inequidad más visibilizada y abordada por los investigadores. Igual pasa con las conductas violentas que cada vez más adquieren mayores expresiones en el período de la infancia y la adolescencia, donde las personas que pertenecen a estos grupos etarios a menudo son las víctimas.
En cualquier investigación de las ciencias sociales que se realice con estas poblaciones debe tenerse en cuenta las variables antes mencionadas, para tener una mejor caracterización del fenómeno que se estudia y sus implicaciones, así como poder trazar diferentes estrategias que nos permitan minimizar el efecto negativo y proporcionarles a los organismos superiores herramientas para la elaboración de políticas públicas.

Daidy Pérez Quintana (G-1)
dijo:

¿Qué brechas de equidad han podido percibir en su ámbito de actuación con relación a la infancia, la adolescencia y la juventud?

En mi ámbito de actuación he podido percibir brechas de equidad con respecto a las poblaciones infanto-juveniles con las cuales trabajo, principalmente desde mi rol de docente en la Facultad de Psicología de la Universidad de la Habana. Por ejemplo, cada vez se complejizan más los retos que impone la informatización y los avances tecnológicos. Ya es casi imprescindible para que los jóvenes universitarios estudien, que cuenten con dispositivos tecnológicos, y más aún en estos tiempos de pandemia. Sin embrago, no todos tienen los medios necesarios para poder cumplir con las exigencias de la educación a distancia. Aunque se ha trabajado intensamente para que todos tengan acceso y continúen sus estudios en esta modalidad, para algunos se hace más complejo que para otros, y se pueden estar acentuando los índices de inequidad. Acá influyen diferentes factores como el nivel socioeconómico de las familias, ya que hay estudiantes que han tenido que trabajar en este tiempo y contribuir a la economía familiar. Otras no han podido asumir el costo que implica poder acceder a internet. El lugar de residencia ha dificultado el acceso a las plataformas ya que no todos los territorios cuentan con las mismas posibilidades de conectividad.
También existe desigualdad en el acceso a la universidad, ya que la preparación que reciben en los niveles de enseñanza anteriores es débil, provocando que los adolescentes y jóvenes recurran a repasadores y la familia tenga que hacer un esfuerzo extra para pagar estos estudios, quedando en desventaja aquellos que no tienen esta posibilidad. Unido a esto, vemos en las universidades, en su gran mayoría a jóvenes cuyas familias disponen de un nivel cultural que coloca la continuidad de estudios en la primera prioridad o en aquella que posee un mayor nivel económico que le permite apoyarlos para el ingreso a las universidades. Sin embargo, en condiciones de precariedad, la familia no podrá cumplir con su responsabilidad de facilitar las condiciones para el estudio, lo cual le permita al joven obtener buenos resultados.
He podido observar además brechas de equidad en niños y adolescentes con los que he trabajado. Existe una desigualdad de oportunidades en estas poblaciones a espacios educativos alternativos estatales y no estatales, como el estudiar idioma, instrumentos musicales, entre otros. También estas desigualdades sociales son visibles en el ámbito escolar y puede afectar el desarrollo social de la infancia.
Quisiera referirme a una investigación que realicé con un grupo de 21 adolescentes de octavo grado de la secundaria Enrique García del Consejo Popular Los Pocitos, del municipio de Marianao, donde pude constatar la presencia de aspectos relacionados con las desigualdades y brechas de equidad. Entre las principales causas del rechazo o la discriminación de individuos y grupos se destacan las relacionadas con el color de la piel, el nivel socioeconómico o intelectual alcanzado por la persona, la edad, las características físicas y la higiene personal; siendo el color de la piel y el nivel socioeconómico las que emergieron con mayor fuerza durante las sesiones. Se evidenció la exclusión a partir del nivel socioeconómico en el caso de tres estudiantes, los que fueron víctimas de abuso escolar por sus compañeros de aula.
El territorio donde residen lo asocian con la suciedad, la oscuridad, el bajo nivel socioeconómico y cultural y la presencia de conductas delictivas. Sin embargo, asocian la zona del Vedado, con la claridad, un nivel socioeconómico medio-alto, y nivel intelectual y conducta estándar para su contexto histórico-social particular. Más de la mitad de la muestra no tenía interés en estudiar una carrera universitaria, deseaban optar por un técnico medio u obrero calificado para poder trabajar rápido y tener dinero. Con lo explicado anteriormente, se observa cómo son poblaciones vulnerables, donde se identifica un vínculo negativo por parte de los estudiantes hacia el barrio de pertenencia, y las manifestaciones de rechazo o discriminación en este grupo poblacional se lleva a cabo con sistematicitadad, donde las principales causas están referidas al color de la piel, la higiene personal, el nivel socioeconómico y la edad. Los espacios donde ocurre con mayor frecuancia son el ámbito escolar y familiar.

¿Qué grupos se encuentran en condición de desventaja?

Considero que la edad puede constituir en algunos ámbitos una variable que sitúa a una persona en situación de desventaja, aunque es necesario analizar otras al interior de cada grupo que pueden estar provocando desigualdades, ya que debemos analizarla desde una perspectiva multidimensional e interseccional. Las inequidades no se distribuyen de igual manera en los diferentes grupos etarios.
Las poblaciones infanto-juveniles, junto con los ancianos se pueden encontrar en situación de desventaja en comparación con otros grupos etarios, debido que pueden depender económicamente de otra persona. Estudios realizados reflejan cómo los niños pertenecientes a barrios marginales (como explicaba en la pregunta anterior) se encuentran en posición de desventaja. También aquellos que viven en Hogares de Niños sin Amparo Filial, lo cual es coincidente con el perfil de pobreza en Cuba, predominando niños/as de piel negra. En la juventud se ve cómo debido al color de la piel y sexo, se pueden encontrar en condición de desventaja en diferentes ámbitos de la vida cotidiana, como la educación, el empleo, etc. Además, algunas variables como el color de la piel, sexo, capital cultural, condiciones socioeconómicas de la familia y territorio influyen en el acceso a la Educación Superior, lo cual también fue analizado en la pregunta anterior.

¿Qué otras variables, además de la edad se intersectan?

Como mencionaba anteriormente es necesario considerar las desigualdades desde una perspectiva multidimensional e interseccional. Por eso se deben tener en cuenta diferentes variables al analizar estos temas, como el sexo, la clase, el color de la piel, el territorio, acceso al empleo y los ingresos.

Osmara Dorta Martinez. G-2
dijo:

• ¿Qué brechas de equidad han podido percibir en su ámbito de actuación con relación a la infancia, la adolescencia y la juventud?

Desde mi ámbito de actuación se aprecia la edad entre los ejes que reflejan brechas de equidad, al constituir en algunas esferas una variable que puede situar a los sujetos en una situación privilegiada o desafortunada. En el trabajo con adolescentes adictos se debe tener en cuenta que son diversas las razones para el consumo, como pueden ser, razones medicas, predisposición genética, enfrentar el estrés, obtener placer, desafiar la autoridad, satisfacer curiosidad, evitar el aburrimiento, enajenarse de la realidad, búsqueda de aceptación en un grupo social determinado, entre otras. Estas mismas razones generan una brecha de equidad entre los adolescentes adictos, ya que, en principio tienen en cuenta aspecto socioeconómico de la familia, nivel cultural, lugar de residencia. Todas estas brechas, al paso del avance de la enfermedad que se instaura de forma más rápida en adolescentes y jóvenes que en adultos, comienza a desaparecer para solo ser conscientes de la necesidad de consumo.

• ¿Qué grupos se encuentran en condición de desventaja?
Los grupos que se encuentran en condición de desventaja son los de infancia, adolescencia y adultos mayores, ya que las personas que pertenecen a estos grupos etarios a menudo son las víctimas. Ello pudiera asociarse a su condición de dependencia con respecto a otras personas, tanto económicamente como de ayuda, por esto mismo no se les tiene en cuenta en la toma de decisiones en el hogar. En el caso de los adolescentes son un grupo de riesgo debido a la vulnerabilidad a incurrir en algunas patologías o a presentar problemas psicológicos.

• ¿Qué otras variables, además de la edad se intersectan?
Además de la edad existen otras variables que se intercectan como son el color de la piel, genero, orientación sexual, nivel de escolaridad de ambos padres, condiciones socioeconómicas de la familia, zona de residencia

Lorena Avila (grupo 2)
dijo:

• ¿Qué brechas de equidad han podido percibir en su ámbito de actuación con relación a la infancia, la adolescencia y la juventud?
Las acciones profesionales y pre-profesionales que he tenido con relación a la infancia, adolescencia y juventud, son fundamentalmente en el ámbito educativo, aunque también he podido observar algunas en el ámbito clínico. Referiré a continuación algunas de las brechas de equidad que he podido percibir y/o constatar en investigaciones claves que existen en nuestro país a partir de importantes líneas temáticas:

1. Acceso a la educación superior y todo lo relativo al proceso de orientación vocacional.
2. En las escuelas como institución educativa se observan desigualidades que impactan de manera negativa en los y las estudiantes en función de determinadas variables.
3. Consumo cultural y participación social.
4. Familias en situación de vulnerabilidad social.
5. Acceso a las tecnologías de la información.

• ¿Qué grupos se encuentran en condición de desventaja?
Los grupos que se encuentran en condición de desventaja constituyen un amplio espectro, pues los elementos influyentes son disímiles. En relación a la edades que se estudian en este diplomado se atiende con especial atención a la población infantil y adolescente por ser un grupo social necesitado de cuidados y que dependen económica, afectiva y socialmente de la persona adulta enargada de la crianza. En este sentido, es importante analizar el concepto de familias en situación de vulnerabilidad social que hace alusión a los distintos elementos de vulnerabilidad social en las familias y que inciden en el proceso de crianza. También señalar los grupos de menores sin amparo filial, aquello que residen en zonas rurales de difícil acceso y en las llamadas zonas opacas, entre otros.

• ¿Qué otras variables, además de la edad se intersectan?
El análisis en las brechas de equidad se debe realizar desde un enfoque interseccional, donde además de la edad se tengan en cuenta otras variables como género, color de la piel, terriotorialidad, entre otros. La interseccionalidad es “resultado del entrecruzamiento de género, generación, “raza”, clases/grupos sociales y territorio, que explica cómo se reproducen históricamente las desigualdades sociales en el objeto de estudio” (Septien et. all, 2017-2019)

Amanda Villacampa Cabrera Grupo 2
dijo:

Respuestas1/ La equidad hace alusión a la forma imparcial de tratar a todas las personas con independencia de su origen social, sexo, orientación sexual, raza o religión. En nuestro país este tema es fundamental dadas las características de nuestro sistema económico y social socialista.
Desde mi profesión como psicóloga del Centro de Protección a Niños Niñas y Adolescentes observo algunas brechas de equidad respaldadas fundamentalmente por el incumplimiento de las funciones de las familias, las cuales no satisfacen las necesidades afectivas y materiales de niños y adolescentes. Siendo en ocasiones, miembros de este grupo, quienes abusan física, psicológica y sexualmente de los menores, posicionándolos como víctimas de personas adultas con una autoridad y responsabilidad para / con ellos, las cuales no cumplen .Estos niños y adolescentes quedan expuestos entonces a daños psicológicos importantes que laceran su autoestima, valía personal e influye de manera negativa en la formación de su personalidad. No en pocas ocasiones crecen sin el apoyo necesario que les permita integrase de manera adecuada a la sociedad, sin ser excluidos o rechazados por sus coetáneos (y otros adultos significativos: maestros, otros familiares cercanos) que han tenido una educación y redes de apoyos diferentes, que los han mantenido alejados del abuso y la violación de sus derechos, pero que tampoco los ha preparado para lidiar y comprender a compañeros agresivos, hiperactivos, transgresores, reservados, tímidos y toda una larga lista de comportamientos asumidos por estos niños y adolescentes que han sufrido la ausencia de una familia funcional que los guíe. Considero que aún queda mucho por hacer en términos de equidad por los niños, adolescentes y jóvenes que no encajan en la norma, lo que no constituye su responsabilidad, son víctimas todo el tiempo de las familias que no están preparadas para satisfacer sus necesidades básicas, de las instituciones docentes que no saben lidiar con las diferencias y a las cuales se les hace más sencillo, etiquetar con rótulos de conductuales o indisciplinados (no en todos los casos) y de una sociedad que crea un molde de seres humanos y no está preparada para asumir y respetar las diferencias de estos.
Otras brechas de desigualdad puede observarse cuando por ejemplo una adolescente queda embarazada o tiene un hijo, su salud su educación, potencial de obtener ingresos y todo su futuro puede estar en peligro y puede quedar atrapada en una vida sumisa en la pobreza, la exclusión y la impotencia, esto está dado por las diferencias de géneros y los patrones de una sociedad patriarcal con pensamientos machistas, a pesar de las múltiples políticas a favor de la equidad de genero implementadas.
Respuesta 2/ Considero que el grupo de los niños, niñas y adolescentes son los que se encuentran en condición de desventaja, en primer lugar porque dependen del cuidado y atención de las personas adultas para su desarrollo, en este sentido influye la economía familiar, la estructura de la familia de origen entre otros indicadores. Algunas investigaciones constatan que los menores al cuidado de ancianos solos, desocupados, incapacitados y madres jóvenes son más vulnerables a sufrir las llamadas brechas de equidad pues tienen menos posibilidades económicas y de superación, más allá de las institucionalizadas, buscan con prontitud empleos o actividades que aporten a la economía familiar y se privan en cierto modo de vivir a plenitud esas etapas de la vida.
Respuesta 3/ Otras de las variables que influyen en la equidad son el sexo, color de la pie, género, territorio donde residen, religión, orientación sexual y nivel cultural.

Yoanna E. Estevez Noguera G-2
dijo:

1. ¿Qué brechas de equidad han podido percibir en su ámbito de actuación con relación a las infancias, las adolescencias y las juventudes?
La equidad y la justicia social han sido asumidas como principios básicos para el diseño de las políticas sociales cubanas, concepción que ha traído consigo el acceso universal y gratuito de la población cubana a los principales bienes y servicios. Esto se evidencia en el sistema educativo cubano que tiene como misión, proporcionar con equidad, una educación de calidad para todos, basada en la formación de profesionales integrales preparados para la vida y las exigencias planteadas por el desarrollo económico y social del país. Lograr y mantener una máxima cobertura educativa, elevar la retención escolar y la calidad de las prestaciones, no solo constituyen las tradicionales funciones del Estado, sino que hoy adquieren características estratégicas debido a la importancia de lograr una mayor formación integral de los niños y jóvenes, como parte del amplio espectro de programas educativos que se llevan a cabo.
Por otra parte el sistema de salud cubano tiene como finalidad fundamental producir salud de la mejor manera posible y tiene, además, dos indicadores principales, la eficacia social y la satisfacción social. La equidad es condición estratégica, necesaria, para el acceso a los servicios de salud según necesidades y posibilidades. En Cuba la reforma del sector de la salud es un proceso continuo y sostenible y que decisiones políticas, disposiciones legales, y los valores de la sociedad, aseguran el acceso a los servicios de salud de todos los cubanos.
Sin embargo, numerosas investigaciones revelan desigualdades y brechas de equidad con relación a los niños, adolescentes y jóvenes. Se evidencian desigualdades en las condiciones de vida, como por ejemplo, en la tenencia de bienes materiales. Desigualdades en el consumo cultural de IAJ condicionadas por factores económicos, culturales y territoriales. Desigualdades territoriales IAJ que viven en espacios menos favorables en cuanto a condiciones socioeconómicas o ámbito rural/ urbano, por lo que se hace necesario fomentar la equidad en los jóvenes rurales, aumentándoles los niveles de participación para formarlos como actores sociales.

2. ¿Qué grupos se encuentran en condición de desventaja?
La variable socioeconómica en los jóvenes cubanos está afectando notablemente la equidad de este grupo etario, lo que los ubica en algunas ocasiones en condiciones de desventajas. Múltiples son las alternativas en busca del sustento personal y familiar. Muchos de nuestros jóvenes se encuentran estudiando y laborando en el sector estatal y paralelamente desempeñándose en la modalidad de trabajo por cuenta propia, que en marcadas ocasiones su formación profesional no tiene relación con el oficio que desempeñan. Hoy en día muchos de nuestros jóvenes se enfrentan al trabajo por cuenta propia incluso a veces sin llegar a tener la mayoría edad.

3. ¿Qué otras variables, además de la edad se intersectan?
Otras variables que se pueden mencionar que intersectan en las brechas de equidad además de la edad, son el color de la piel y el lugar de residencia, evidenciando marcadas diferencias en las poblaciones. En el ámbito laboral en ocasiones existen desigualdades en relación con el color de la piel, pues muchos jóvenes de raza mestiza o negra se encuentran en situaciones de desventajas en la búsqueda de trabajo. En algunas zonas rurales nuestros jóvenes tienen muy poco acceso a ofertas laborales que le permitan posibilidades de desarrollo en relación con su economía, lo que ha sido permeable para que la población más joven, capacitada y con mayores expectativas de progreso se ha venido desplazando hacia zonas urbanas con otras expectativas.

Daritza Guevara Pérez G3
dijo:

1. ¿Qué brechas de equidad han podido percibir en su ámbito de actuación con relación a la infancia, la adolescencia y la juventud?
La equidad se define como el tratamiento imparcial a todas las personas independientemente de su posición y origen social (género, clase, edad, raza, ocupación, territorio, orientación política, religiosa, etc.). Desde mi ámbito de actuación se evidencian como brechas de equidad las desigualdades territoriales, donde los niños, adolescentes y jóvenes que conviven en espacios rurales se mantienen en condiciones de desventajas con respecto a aquellos que se sitúan en zonas urbanas, esto trae como consecuencias la existencia en las familias rurales de diferencias de género y dominación sobre las jóvenes, lo que evidencia una inequidad de género y afecta en mayor medida a las féminas, también se evidencian mayores tasas de embarazo en la adolescencia y un inicio precoz de la familia propia. El embarazo en la adolescencia también está asociado a la violencia intrafamiliar, y el abuso sexual en las niñas, debido a las adicciones que se presentan en numerosas familias y la pertenencia a familias disfuncionales que atentan contra el desarrollo adecuado de los niños hoy en día. Otra brecha está dada por pertenecer a grupos vulnerables y en situaciones de desventaja, tal es el caso de niños, adolescentes y jóvenes que, además de pertenecer a familias disfuncionales, también conviven en barrios marginales, o se encuentran en condiciones precarias de pobreza, donde se evidencia también el abandono a los menores por parte de las familias, lo que conlleva a que los niños sean insertados en hogares para niños sin amparo familiar. También he constatado en algunos encuentros con adolescentes y jóvenes en contextos escolares y universitarios, que poseen desigualdad de oportunidades en cuanto al acceso de recursos para el estudio y trabajo como son las nuevas tecnologías, el Internet, dado que a raíz de la crisis sociosanitaria, el estudio y trabajo ha pasado a modalidad de distancia o teletrabajo, donde se requiere de tecnologías avanzadas, y paquetes de datos de internet para acceder a las páginas y grupos que se han creado con el objetivo de recibir orientaciones y socializar los contenidos y experiencias, etc. Es evidente que no todos los adolescentes y jóvenes cuentan con las herramientas necesarias para acceder a las distintas opciones y posibilidades que se están acatando hoy en día, a raíz de la pandemia.
2. ¿Qué grupos se encuentran en condición de desventaja?
Algunas investigaciones reflejan como grupos en condiciones de desventajas a los niños, quienes, junto a los adultos mayores, poseen una dependencia económica con respecto a sus familias al no poseer fuentes de ingreso para satisfacer sus necesidades y motivaciones. También se encuentran en situación de desventaja aquellos niños, adolescentes y jóvenes que conviven en barrios marginales al pertenecer a territorios desfavorecidos con bajo nivel socioeconómico y condiciones de pobreza y violencia intrafamiliar. Aquellos niños que pertenecen a familias disfuncionales se encuentran en desventaja, debido a que son los más propensos a incurrir en conductas o intentos suicidas y comportamientos disociales, entre otras patologías asociadas. Otro de los grupos en desventaja lo constituyen los adolescentes y jóvenes que no cuentan con el acceso a las nuevas tecnologías, así como a zonas con internet o Wifi, debido al gasto que esto implica o a la zona donde conviven que no cuenta con dicha cobertura y acceso a los mismos.
3. ¿Qué otras variables, además de la edad se interceptan?
Además de la variable edad, inciden las variables género, territorio o zona de residencia, ocupación, orientación política y religiosa, nivel cultural y académico adquirido, estatus socioeconómico, situación familiar, entre otras, las cuales introducen desigualdades al interno de las poblaciones infanto-juveniles.

Yusleydi Lopez. g1
dijo:

La equidad, junto a la promoción del desarrollo social y humano y la justicia social, ha sido uno de los pilares básicos en la concepción de la política social cubana en la cual se articulan coherentemente los aspectos económicos y sociales con base en la participación popular, la búsqueda de mayores niveles y garantías de consumo y el tratamiento diferencial hacia grupos considerados vulnerables.
Como parte de esta concepción la equidad es comprendida de forma multidimensional, no solo vinculada a la distribución del ingreso, sino también asociada a: la igualdad de oportunidades y derechos para todos los grupos sociales en cuanto a la satisfacción de necesidades, la oferta de mayores oportunidades a los grupos que presentan algún tipo de desventaja que limite o impida el aprovechamiento de las oportunidades existentes, la igualdad de oportunidades de acceso al capital humano y a la protección social (Álvarez y Mattar, 2004; Ferriol, Castiñeiras y Therborn, 2004).
El Estado Cubano continúa preservando la equidad social sobre la base de la universalidad y la gratuidad en los servicios sociales básicos de educación (incluida la universitaria) y salud, también asegura un nivel básico en el consumo de alimentos y bienes de primera necesidad, con un tratamiento diferenciado para niños, embarazadas, ancianos, enfermos y personas vulnerables por la cuantía de sus ingresos y otras causas.
En el actual contexto cubano en que se implementan importantes transformaciones en la política económica y social del país el tema adquiere gran relevancia. La sistematización de diferentes investigaciones realizadas en los últimos tiempos (Pañellas, D. D. Echevarría y T. Lara., 2014, Díaz 2009 y 2014, Fundora 2015, Zabala 2015, Hidalgo, 2011), apuntan que en el contexto cubano se mantienen, se reconfiguran y se incrementan brechas de género, edad, color de piel, territoriales; y a la vez algunas manifiestan una preocupación por la desigualdad socio-clasista que se está convirtiendo en una brecha significativa respecto a su comportamiento en la historia de la Revolución Cubana.
En mi municipio, ubicado en la zona montañosa del Oriente de país, también es posible identificar algunas brechas de equidad con relación a los infantes, adolescentes y jóvenes (IAJ), entre ellas podemos hacer alusión a:
Situaciones de pobreza y precariedad, sobre todo en poblados alejados de la cabecera municipal situados en zonas de difícil acceso, en los cuales resulta cotidianas problemáticas como: matrimonios en adolescentes con el consecuente aumento en la maternidad temprana, infecciones de trasmisión sexual, inestabilidad y ruptura de las uniones matrimoniales y consensuales, la desatención paterna luego de la separación, presencia de violencia en el ámbito familiar y escolar, intentos sicidas, la deserción escolar, escasa proyección futura en adolescentes y jóvenes vinculados a la superación profesional, dificultades en la alimentación con elevada incidencia de anemia en los infantes al sexto mes, al año y a los dos años, deterioro constructivo de las viviendas y de las condiciones higiénico-sanitarias, existiendo aún casas con piso de tierra y sin acceso a la red hidraúlica adquiriendo este preciado líquido directamente de la naturaleza muchas veces en pozos que no cuentan con las condiciones indispensables.
Desigualdades en las condiciones de vida (por ejemplo, en la tenencia de bienes materiales como TV, teléfonos, computadora) esto se encuentra relacionado con la entrada económica, si los progenitores trabajan y tienen un buen salario, han cumplido misión internacionalista, reciben de remesas familiares ( aunque debido a que los niños, adolescentes y jóvenes poseen cierta dependencia económica de los adultos tienen menos posibilidades de disponer y utilizar las remesas en cuestiones que respondan a sus intereses).
Desigualdades en el consumo cultural de IAJ condicionadas fundamentalmente por factores económicos, culturales y territoriales. En varias ocasiones las opciones para el empleo del tiempo libre son poco atractivas, mientras que las que les resultan atrayentes son más costosas y debido a esto, algunos no pueden acceder a ellas, poniéndolos en desventaja con respecto al resto. Por otro lado los IAJ que viven en espacios menos favorables en cuanto a condiciones socioeconómicas o en el ámbito rural tienen menos opciones recreativas.
La situación de la vivienda para los IAJ, pasa no solo por poseer un hogar, sino también por su ubicación, estado constructivo, confort, la disponibilidad de privacidad elementos que pueden marcar diferencias con la correspondiente repercusión en la subjetividad mientras que con relación a la tenencia de una vivienda propia, lo cual se asocia con la adquisición de independencia y al logro de la condición de status adulto al formar una familia propia, este proyecto se ve afectado por el encarecimiento de los materiales de contrucción, la mano de obra, el acceso a un solar o al dinero necesario para comprar una casa.
Con relación al trabajo en nuestro territorio, igual que en el resto del país, un grupo de empleos ha recibido una mayor aceptación y respaldo material mientras otros aún no alcanzan a cumplir su función económica, de lo que se deriva que, sobre todos los jóvenes, busquen otras vías para incrementar los ingresos, mediante negocios, sean legales o no. En este sentido la apertura reciente del Hotel del Segundo Frente abrió nuevas oportunidades de empleo para los jóvenes resultando una oferta atractiva dado a los beneficios económicos reportados. El empleo de los jóvenes también se han visto afectado en el municipio debido al reordenamiento laboral por ejemplo durante la reorganización y compactación de los servicios de salud, en el año 2011, muchos jóvenes resultaron disponibles y otros se encuentran en la llamada plantilla en exceso del sector. Durante este proceso los jóvenes estaban en mayor condición de desventaja pues tenían pocos años de trabajo y menos experencia en el cumplimiento de las tareas inherentes a cada puesto.

2- La edad constituye una variable que puede situar a una persona en situación de desventaja, por ejemplo los IA y en ocasiones los jóvenes, en conjunto con los adultos mayores son los grupos etarios que se encuentran en mayor condición de desventaja. Esto es debido a factores como la dependencia que poseen del resto de los miembros de la familia, pues no realizan aportes económicos estables a seno del hogar.
Otros grupos que se encuentran en desventaja son los desempleados, los que tienen baja escolaridad, los enfermos crónicos e incapacitados, las amas de casa, personas negras o mestizas, los que provienen de familias con condiciones socioeconómicas malas.
3-Además de las brechas de equidad según la edad se expresan desigualdades condicionadas por otras variables como la clase social, género, etnia, raza o color de la piel, el territorio o localidad de residencia, la ocupación, la entrada económica, nivel cultural y académico, creencias religiosas, etc. demostrando la necesidad de percibir este fenómeno desde una perspectiva multidimensional.

Glorianna Rodríguez Grupo 1
dijo:

Glorianna Lorena Rodríguez Chávez (glrodriguezchavez@gmail.com)
Grupo 1
Pregunta(s) orientadoras para el debate foro online:
1. ¿Qué brechas de equidad han podido percibir en su ámbito de actuación con relación a la infancia, la adolescencia y la juventud?
La equidad, la justicia social y el desarrollo integral de los seres humanos, han sido pilares esenciales de la política social cubana desde el triunfo revolucionario. A pesar de esto, en el contexto nacional, aún persisten brechas de equidad en distintos grupos sociales y ámbitos de actuación que no del todo han sido tratadas a través de la implementación de políticas sociales, transformaciones y reformas. Es conocido que existen infancias, adolescencias y juventudes en Cuba, precisamente la heterogeneidad marca las diferentes condiciones de las mismas; y por tanto las diferentes posibilidades de acceso a las oportunidades.
He podido percibir desde mi desempeño como coordinadora del Proyecto Escaramujo (proyecto educomunicativo interdisciplinar, que desde el 2010 pretende contribuir al desarrollo psicosocial de niñas, niños y adolescentes en Cuba, fundamentalmente en aquellos y aquellas que viven en condiciones de vulnerabilidad social); el trato excluyente y discriminatorio, que reciben no en muy pocas ocasiones los adolescentes que han cometido hechos que la ley tipifica como delitos, internos en las Escuelas de Formación Integral (EFI).
Confluyen en estos adolescentes diversos factores y la influencia de procesos sociales acontecidos a lo largo de su vida. A partir de algunos resultados de investigaciones -informes, trabajos de cursos y tesis de diploma realizados en la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana-; tenemos que la mayoría de los adolescentes estudiados, han atravesado disímiles situaciones de desventaja: entornos de pobreza y marginalidad dados por la residencia en barrios tradicionalmente reconocidos como “marginales”, viviendas en condiciones precarias, escasez de recursos materiales básicos, donde confluyen relaciones conflictivas, violentas, altos índices de drogadicción, alcoholismo, vandalismo; pertenencia a entornos familiares desfavorables, por la ausencia de una de las figuras paternas, la permanencia en hogares sin amparo filial, antecedentes delictivos en los miembros de su familia, clima sociopsicológico tenso, agresivo, padres desocupados laboralmente; etc.
Circunstancias que repercuten desfavorablemente en su desarrollo, desde el punto de vista psicológico, social; pues la pertenencia y permanencia en contextos sociales vulnerables legitima prácticas desviadas, transgresoras, que pueden ser motivos de marginación, exclusión.
Resumiendo, en este grupo se interseccionan varias brechas de equidad, que atañen las dimensiones, territorio, edad, nivel socioeconómico, color de la piel, etc. Por lo que resulta crucial hacer un llamado de atención a reconocer tales intersecciones para revertir la situación de desventaja y desigualdad, no solo desde las ciencias sociales sino con la congruencia de las entidades gubernamentales.
2. ¿Qué grupos se encuentran en condición de desventaja?
Distintos grupos continúan atravesando condición de desventaja, entre estos se encuentran: mujeres solteras en hogares monoparentales –jefatura femenina-; por la condición de ser “mujer”, en desventaja por tal pertenencia reconocida desde la cultura patriarcal como “débil, objeto de placer, sumisa al hombre”, doble jornada laboral, sobrecarga de las responsabilidades domésticas, grupo que tiende a ser objeto de disímiles formas de violencia; personas en contextos de marginalidad, residentes en barrios tradicionalmente reconocido como “marginales”, que conviven en hogares con condiciones de vida precarias, hacinamiento, donde como mecanismo de sobrevivencia es legítimo el uso de métodos violentos e incluso concurren en la comisión de delitos, con bajo nivel de ingreso económico, de acceso a bienes y servicios de calidad; grupos étnicos -pueblos indígenas- que suelen presentan acceso limitado a servicios básicos; los migrantes, refugiados, personas indocumentadas, sin suministros necesarios para subsistir, sin empleo, ni garantías de derechos como ciudadanos; grupos poblacionales residentes en zonas rurales; adultos mayores; población de color de la piel “negra, mestiza”; personas que presentan alguna discapacidad física-motora y/o mental; jóvenes desocupados laboralmente con nivel educacional bajo.
3. ¿Qué otras variables, además de la edad se intersectan?
Además de la variable “edad”, se intersectan otras variables como: pertenencia a determinada clase social, nivel socioeconómico, género, territorio urbano/rural- zona opaca/luminosa, grupo de pertenencia racial -color de la piel-, situación sociocupacional, situación de marginación y/o pobreza, pertenencia a una determinada etnia, discapacidad, orientación sexual, condición migratoria. Entre los ejemplos de la interseccionalidad se encuentran: género/edad/territorio/color de la piel; género/ color de la piel/ territorio/ clase; género/color de la piel/ territorio/ clase/edad/ discapacidad; género/color de la piel/ edad/condición migratoria.
El entrelazamiento género/edad/color de la piel/territorio, destaca que el hecho de “ser mujer, joven, negra, residente en un barrio marginal”, constituye una muestra clara de las desigualdades y desventajas que vivencia este grupo en particular. Desigualdades que confluyen desde las situaciones de pobreza, vulnerabilidad social, dado por la residencia en barrios insalubres o marginales; condiciones que acentúan desventajas en cuanto a: acceso a la educación superior, movilidad social, logros económicos, capacidad de supervivencia, etc.

Marbelis Pérez Brizuela (G2)
dijo:

1- La equidad social, como tal, es la aplicación de los derechos y obligaciones de manera justa y equitativa a las personas, independientemente de la clase social a la que pertenezca. Por ejemplo; ofrecer educación a los individuos, sin distinción de sexo, clase social, religión, entre otros. La equidad social no pretende eliminar las diferencias existentes, sino de valorarlas y ofrecer un trato equivalente para superar las desigualdades sociales existentes en la sociedad. Pero en la actualidad aún existen brechas de equidad en los infantes, adolescentes y jóvenes, pues existen desigualdades en las condiciones económicas, pues no todos pueden disponer de televisor, teléfono móvil, computadora, etc., que en estos momentos esos recuerdos son muy importantes para su formación escolar, y en el caso de poseer esos recuerdos, no todos tienen absceso a internet, principalmente los que viven en zonas rurales. Existe la presencia de familias disfuncionales, en la que no se respetan las opiniones entre los miembros, no existe la presencia de límites y jerarquías claras, con la presencia de conflictos y de violencia, que repercuten en el desempeño y desarrollo social de los más pequeños del hogar. En los jóvenes se destacan las brechas salariales existentes entre hombres y mujeres por motivo de género, tales disparidades están vinculadas con la infravaloración del trabajo que realizan las mujeres, las inadecuadas medidas para conciliar la vida laboral y familiar, la práctica de la discriminación por género, y con la necesidad de que las mujeres interrumpan su carrera profesional para asumir la maternidad y responsabilidades de cuidado adicionales. La segregación sectorial, ocupacional y salarial afecta más a los/las jóvenes, expresándose en mayor desempleo juvenil.
2- Pienso que los grupos que se encuentran en condición de desventaja son los infantes y los adolescentes, estos dependen económicamente de la familia, pues no aportan ingresos a la economía doméstica, además necesitan de cuidados, apoyo y orientación por parte de los adultos, principalmente de los padres.
3- Además de la edad, hay otras variables que se intersectan; como el género, la clase, el color de la piel, la procedencia social, el territorio de residencia, entre otros; en relación con la estructura de oportunidades existente.

Haydee Caballero G3
dijo:

Respuesta # 1.
Brechas de equidad en el ámbito de actuación con relación a los niños, adolescentes y jóvenes:
Aún quedan algunas brechas de equidad en la educación inclusiva en las diferentes instituciones educativas.
Existencia de familias que no juegan su rol en la educación e instrucción de los niños, adolescentes y jóvenes.
La existencia de niños, adolescentes y jóvenes perteneciente a grupos vulnerables, al formar parte de la ¨Tarea Victoria¨
Aún quedan niños y adolescentes que, al no ser atendido en su núcleo familiar, tienen que ser atendido en los hogares de niños sin amparo filial.
Los niños, adolescentes y jóvenes no reciben la orientación y educación sexual necesaria, para enfrentar una vida sexual responsables, ni en los centros educacionales, ni con la familia.
Aún queda una gran brecha en la orientación vocacional y formación profesional de los niños, adolescentes y jóvenes.

Respuesta # 2.
Los tres grupos se encuentran en condición de desventaja, esto estas en dependencia con el ámbito de actuación, pues si desde la primera infancia no se crean las condiciones necesarias e indispensables para una educación adecuada, esta situación se refleja en la adolescencia y en la juventud. Si hay que seleccionar un grupo pienso que la primera infancia es la más débil por su dependencia de la familia y maestro.
Respuesta # 3.
Otras variables que se intersectan son el género, nivel cultural, nivel socioeconómico, situación familiar.

Yanay Rodríguez Cabrera G1
dijo:

1. Múltiples investigaciones en Cuba evidencian la situación de desventaja de niños/as, adolescentes y juventudes en diferentes contextos. Si bien no se puede hablar de una situación generalizada en todos los hogares cubanos, la sistematización de estudios realizada por el grupo de Desigualdades sociales y políticas de equidad (FLACSO, 2020) arrojan luces sobre las brechas de equidad que marcan la vida de estos y otros grupos etarios. Como profesora de la Universidad de Artemisa percibo, en mi ámbito de actuación, algunas brechas de equidad coincidentes con las encontradas en los estudios antes referidos. Es válido resaltar que constituye una aproximación empírica y un criterio no validado científicamente las cuestiones que a continuación relaciono:
*Desigualdades en el consumo cultural, lo cual se encuentra condicionado en gran medida por el capital económico y cultural de las familias. Aun cuando la FEU ha brindado igualdad de oportunidades para el acceso a productos y servicios culturales dentro y fuera de la provincia, no todos los jóvenes estudiantes con los que he compartido han podido acceder a dichas oportunidades. La desigualdad se acentúa cuando se trata de otras oportunidades que dependen de la gestión personal. En mi opinión, este tiempo de aislamiento que provoca la pandemia ha contribuido, en no pocos casos, a reforzar estas desigualdades. En tiempos donde se accede a productos y servicios culturales mediante plataformas digitales, la posibilidad/imposibilidad de acceso a recursos tecnológicos y la territorialidad marcan fuertes desigualdades entre los jóvenes.
*Desigualdades de género. La carrera pedagogía-psicología de la Universidad de Artemisa es básicamente femenina (solo 2 varones) y con actitudes sexistas en ambos casos. Los/as jóvenes tienden a la reproducción de patrones machistas y patriarcales, asociando el sexo femenino con los afectos, la sensibilidad y por tanto mejores aptitudes para el desempeño de esta profesión.
*Desigualdades en el acceso a la educación superior. La literatura especializada refiere insistentemente cómo el acceso a la Educación Superior en Cuba constituye, paradójicamente, una oportunidad para los jóvenes y una pauta de inequidad. Ello se hace evidente desde mi ámbito de actuación, en tanto, predominan estudiantes de piel blanca e hijos de graduados universitarios en las aulas de la carrera Pedagogía-Psicología de la Universidad de Artemisa. Domínguez (2016) señala otros factores generadores de desigualdad en el acceso a la educación superior, entre los que se puede mencionar el nivel socioeconómico de las familias. En las condiciones actuales, estos factores pudieran reforzarse y acentuar la brecha de equidad en el acceso a la educación superior, en tanto la pandemia ha impuesto nuevas maneras de enseñar y aprender desde la virtualidad y ello supone garantizar medios y recursos tecnológicos y de conectividad de manera equitativa para los jóvenes. Sin embargo, no todos mis estudiantes tienen esas garantías, bien sea por el territorio donde viven (zona rural o desfavorecida), las condiciones socioeconómicas de la familia u otros factores.
Por su parte, y en concomitancia con la pandemia, nuestro país impulsa la Tarea Ordenamiento, ello está propiciando una revalorización social de muchas profesiones (particularmente las pedagógicas), por lo que el acceso equitativo a la educación terciaria adquiere mayor significación e importancia. No es posible pensar en un “ordenamiento” solo en cuestiones económicas, porque este impacta en la educación e impone retos a las políticas de acceso.
No niego la existencia de otras brechas de equidad, sin embargo estas son las más evidentes desde un acercamiento a priori al tema
2. ¿Qué grupos se encuentran en condición de desventaja?
Desde lo analizado con anterioridad, los grupos que se encuentran en desventaja son aquellos en los que se intersectan varios ejes de desigualdades. Poniendo el foco en mis estudiantes, tenemos entonces que se encuentran en desventaja las jóvenes (sexo femenino) que pertenecen a familias en situación de vulnerabilidad por carencia de capital económico –unido a otras condiciones como el cuidado de niños, adultos mayores y/o personas con discapacidad- que viven en zonas rurales o zonas desfavorecidas de los municipios Bahía Honda, Candelaria, San Cristóbal y Caimito. Ello las pone en condición de desventaja para el consumo y la participación cultural, incluso, para el acceso a la educación a distancia -desde la virtualidad-
Desventaja social que se acentúa ante la asunción y reproducción de patrones culturales de género. Aunque se perciben con aptitudes para el desempeño de la profesión, esta compite con los roles de género asignados culturalmente: “ser madre”, “cuidadora”, “esposa dedicada”, quedando entonces muy poco tiempo para el estudio y la participación cultural.

3. ¿Qué otras variables, además de la edad se intersectan?
En el análisis de equidad y justicia social, la edad –particularmente la juventud- se torna brecha de equidad, en tanto existen visiones fatalistas en torno al ser joven. Coincidimos con Chuco (2015) al señalar la necesidad de relegar las visiones del joven en tanto “persona entrampada en un inacabable período de tránsito que le sustrae la posibilidad de crecer psicológica y sociológicamente, o aquella otra posición encargada de presentar a los jóvenes como peligro para la estabilidad de la sociedad adulta”(p.149). Identificar y revertir las inequidades en juventudes supone posiciones que aboguen por la “construcción de una figura capaz de analizar su contexto y transformarlo responsablemente” (p.149).
Las inequidades se acentúan entonces para las juventudes, cuando se intersectan otras variables como el territorio, sexo, color de la piel, clase, nivel de escolaridad y ocupación de los padres.
Si bien todo lo descrito constituyen mis percepciones sobre equidad/inequidad de las juventudes conque intercambio sistemáticamente, resulta vital estudiar estas brechas desde la subjetividad de los jóvenes. Identificar no solo cómo se perciben a sí mismos, sino también sus posiciones ante sus propios problemas. Plantea Chuco (2015) y concordamos: “la subjetividad en términos generales y especialmente el componente objetivo y subjetivo de la identidad, matizan los posicionamientos y las valoraciones de las brechas reales y de las socialmente elaboradas.

Yamilka G-2
dijo:

• ¿Qué brechas de equidad han podido percibir en su ámbito de actuación con relación a la infancia, la adolescencia y la juventud?
Un número significativo de investigaciones han arrojado resultados que marcan las brechas de equidad en Cuba. Entre las brechas existentes en el ámbito de actuación con relación a la infancia, la adolescencia y la juventud están, groso modo:
1. Edad y sexo: explicado que hoy, en pleno siglo XXI persisten que las niñas, las jóvenes y las mujeres no están aptas para ocupar cargos en diferentes ámbitos de actuación, aun cuando se demuestre lo contrario.
2. Situación económica: el sexo femenino presenta hoy una situación económica igual al masculino sin embargo aún los hombres son los que se sienten con la obligación de mantener económicamente la familia y sostener la economía de hogar.
3. Preparación profesional: un alto número de féminas preparadas profesionalmente han demostrado que somos iguales, sin embargo, hoy muchas carreras universitarias, por poner un ejemplo son cursadas mayormente por varones, lo que demuestra ua vez más que existe esta brecha, ejemplo carreras técnicas.
4. Composición del núcleo familiar y distribución de las tareas: En un núcleo familiar se dividen las tareas, en las zonas rurales, por ejemplo, las del sexo femenino se dedican a tareas del hogar, a la cría de aves, o animales de coral que no lleven mayores esfuerzos, sin embargo, los hombres se dedican a laborar en el campo y de mayos esfuerzo.

• ¿Qué grupos se encuentran en condición de desventaja?
Los grupos que se encuentran en mayores desventajas son aquellos que tienen una situación económica desfavorable, los que tienen una preparación menor, y los que aún no tienen las condiciones creadas para enfrentarse a las condiciones actuales de vida. El grupo más marcado son los niños y las niñas ya que dependen en todos los sentidos de sus padres o familiares.
• ¿Qué otras variables, además de la edad se intersectan?
Entre las otras variables podemos mencionar nuevamente el sexo, el lugar de residencia, la labor a la que se dedican las personas. No se tienen los mismos privilegios, por así decir, de los que viven en zonas desarrolladas, ciudades económicamente sostenibles a personas que viven en las zonas rurales, que dependen de lo que producen y que su preparación profesional ha sido lo que la vida les ha enseñado con el de cursar de los años.

Isys Pelier (G1)
dijo:

• ¿Qué brechas de equidad han podido percibir en su ámbito de actuación con relación a la infancia, la adolescencia y la juventud?

Como parte de los estudios sobre desigualdades y políticas sociales en el contexto cubano, el área de investigación Desigualdades sociales y políticas de equidad, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO-Cuba), perteneciente a la Universidad de La Habana, presentó una sistematización de las investigaciones realizadas entre 2008 y 2018. Según Zabala (2020), en este texto se examinan las principales desigualdades e inequidades sociales existentes en la sociedad cubana actual en diferentes grupos sociales y ámbitos, así como las intersecciones entre estos. Además, se reflejan contenidos relativos a los fenómenos de pobreza, vulnerabilidad, marginación y la impronta de los mismos en las políticas públicas de nuestra sociedad.
En las investigaciones realizadas por la autora del presente trabajo, las principales brechas identificadas se relacionan con el color de la piel y los grupos etarios, en este caso lo más evidente son las distancias intergeneracionales entre jóvenes y personas adultas o adultas mayores, reflejadas desde lo identitario y ejemplificadas con cuestiones que trascienden lo objetivo -contenidos relativos a la apariencia física y vestuario cotidiano- para expresarse en el terreno subjetivo -gustos, preferencias y prioridades- e intersubjetivo -maneras de expresarse, relacionarse y desempeñar diferentes roles sociales-.
Además de estas dimensiones, se identifica la territorialidad como variable transversal; pues ejerce una influencia en creencias, actitudes y comportamientos de las juventudes, en dependencia de su grupo racial. Según Pelier (2020), aparecen distinciones entre las percepciones de personas negras, mestizas y blancas, en función de su territorio o barrio de residencia. Es el caso de un joven negro que refiere el carácter relativo de la aceptación de su grupo racial, en dependencia del territorio. Establece una distinción entre los barrios luminosos y opacos, donde los primeros poseen una tendencia a posicionar en los lugares más elevados y apreciados a los grupos blancos; mientras en los segundos, entre los cuales se incluye su municipio de residencia -Diez de Octubre-, los hombres negros poseen mayores ventajas, por detentar un atractivo más elevado para las mujeres del territorio. En esta afirmación, emergen como cuestiones implícitas el género y orientación sexual. En primer lugar, omite contenidos en torno al posicionamiento de las mujeres de manera independiente y en segundo, las define desde su vínculo con los hombres; última idea que refuerza la visualización de parejas que cumplan con patrones de heteronormatividad.
De este modo, se entrecruzan variables relativas al color de la piel, la territorialidad, el género y la orientación sexual, que tributan a que se eleven las actitudes hostiles y discriminatorias hacia miembros de estos grupos, profundizándose las condiciones de vulnerabilidad de aquellas personas en las cuales se superpongan varias de estas pertenencias.

• ¿Qué grupos se encuentran en condición de desventaja?

Según numerosos estudios, los grupos con mayores desventajas son, atendiendo a la edad, las infancias, adolescencias, juventudes y adultos/as mayores. Además, se debe mencionar a las mujeres negras y/o mestizas que se encuentran en situación de pobreza, entendiendo este fenómeno desde una perspectiva más amplia que trasciende lo socioeconómico y a aquellas personas que poseen algún tipo de discapacidad.
Dentro de las brechas que sobresalen desde la perspectiva rural-urbana, se encuentran las diferencias respecto a los niveles educacionales terminados entre una población u otra. Según Jiménez (2020), en las regiones urbanas resulta más frecuente que las personas obtengan un nivel superior; mientras que, en espacios rurales la tendencia radica en concluir la enseñanza primaria, ello se agudiza con las dificultades para acceder a servicios de este tipo, reflejado en las largas distancias que deben recorrer sus habitantes para llegar a las instituciones escolares. Íñiguez, Figueroa y Rojas (2017); citado por Hidalgo (2020), afirman que para el 2012 se registraba un número mayor de adolescentes rurales no vinculadas a la actividad de estudio, ocupadas en los quehaceres del hogar, con valores de 10,9% en contraste con 4,8% de las urbanas. Esta situación pone de relieve la transversalidad del género como categoría de análisis y evidencia necesidad de emplear un enfoque interseccional a la hora de realizar investigaciones sobre esta temática, que permita visualizar el fenómeno de manera integrada y comprenderle en toda su complejidad.
Los hallazgos de la comunidad científica también resultan alarmantes en lo que concierne a la vivienda y al hábitat, por ser espacios de expresión de desigualdades interprovinciales, que más allá de concebirse naturales, guardan estrecha relación con las desigualdades en el acceso a las estructuras de oportunidades de cada región. Al respecto Jiménez (2020) plantea que las condiciones y el acceso a servicios esenciales para la vida, como el abastecimiento de agua potable, resultan mucho menos favorable para aquellos grupos provenientes de territorios de menor desarrollo relativo (provincias de menor Índice de Desarrollo Humano), para personas vinculadas a la actividad agropecuaria o quienes pertenecen al sector obrero. La situación más crítica gira en torno al hábitat y está dada por el déficit de sistemas de desagüe y eliminación de desechos; pues las investigaciones han demostrado que la cobertura del sistema de alcantarillado, para el 2012 cubría solo al 35,5% de la población; lo que implica que aproximadamente un 63,7% de esta población eliminaba sus desechos en fosas y letrinas. Hidalgo (2020) destaca como problemas particularmente negativos para esta población, la existencia de dificultades y déficits de la infraestructura técnica y de servicios, falta de conectividad con otros espacios rurales y urbanos, deterioro en la estructura física y constructiva de las viviendas, así como a limitaciones para el acceso al agua y, en menor medida, electricidad.
Los grupos más desfavorecidos en general son infantes, adolescentes, jóvenes y adultos/as mayores, mujeres negras y en situación de pobreza. Así también se deben incorporar en el análisis aquellas personas que poseen alguna(s) discapacidad(es) y quienes habitan en espacios rurales.

• ¿Qué otras variables, además de la edad se intersectan?

Este análisis se debe ampliar con la incorporación de la categoría “ilegales”, para identificar a aquellas personas y/o grupos que no poseen las condiciones necesarias para poder acceder a determinados bienes y servicios, como resultado de una migración indocumentada. Estas personas se encuentran impelidas a construir viviendas extremadamente precarias que, en comparación con los domicilios de otras, evidencian elevados niveles de vulnerabilidad y una clara desventaja social de quienes asumen el calificativo de inmigrantes.
A su vez, la clase social también condiciona las características de cada individuo y/o grupo, contribuyendo a posicionarles de modo más o menos favorable, respecto a los OTROS -concepto aportado y desarrollado por la psicóloga social mexicana Maritza Montero-. A raíz de la actual reestructuración socioeconómica que ha tenido nuestro país, las distancias son cada vez más visibles y las brechas de equidad más profundas. Quienes tengan la posibilidad de acceder a determinados recursos materiales y financieros, serán quienes logren satisfacer sus necesidades básicas de supervivencia, pues a pesar de las nuevas oportunidades brindadas por estas transformaciones, el desabastecimiento del mercado interno y la considerable reducción de las ofertas para los sectores que no reciben remesas internacionales, contribuye a reforzar su situación de inferioridad a la hora de acceder a la estructura de oportunidad diseñada e implementada por autoridades políticas y funcionarios/as públicos/as de la nación.
Según Durán et al (2008), citado por López-Chávez (2016), otra de las variables que influye en el desarrollo de desigualdades sociales es la inserción socio-clasista de los miembros del grupo familiar y su relación con determinado sector de la economía. Estos aspectos se han identificado como ejes diferenciadores que determinan las posiciones, ventajosas o no, que ocupe, no solo el individuo, sino la familia dentro del tejido social.
De manera general, las desigualdades sociales trascienden lo socioeconómico e incorporan dimensiones de la subjetividad social, como la identidad barrial y la percepción de las problemáticas sociales existentes (Zabala y Morales, 2004; citado por Zabala, 2015). De aquí, la necesidad de considerar la dimensión cultural de las desigualdades y reconocer el impacto que desde lo subjetivo puede tener en la producción, reproducción y profundización de los fenómenos de marginación, exclusión, pobreza y desigualdad social.

Jany González Diaz (G 2)
dijo:

Foro Módulo 10.
1. En el ámbito educativo se aprecian desigualdades en el desarrollo físico y psicológico de sujetos en el mismo grupo etáreo, lo que provoca burlas, choteo, exclusión y baja autoestima. Desigualdades de género en las familias, donde la figura femenina es responsable del cuidado y la educación de niños, niñas, adolescentes y jóvenes. Esta es una desigualdad que se refuerza en la escuela, en la que se asignan roles y tareas de acuerdo al sexo y género de los sujetos. Desigualdades en las condiciones socioeconómicas y en las condiciones de vida. Los sujetos con mejor condición socioeconómica y de vida reciben, en muchas ocasiones, un trato más amable. Existen desigualdades en cuanto a la pertenencia a grupos de desventaja social o a vivir en zonas rurales o barrios marginales, que repercute en la educación de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes y a la aceptación de los mismos en los grupos de coetáneos. Desigualdades en cuanto a las habilidades y la inteligencia de los sujetos, los más inteligentes son elogiados y constituyen ejemplo positivo; mientras que los que presentan dificultades en el aprendizaje se ven sometidos constantemente a críticas y burlas y a escuchar las valoraciones negativas que realizan maestros y padres de ellos; aún más cuando provienen de familias disfuncionales.
2. Los grupos que se encuentran en desventaja son los niños y niñas, adolescentes, ancianos, mujeres, discapacitados, sujetos con déficit intelectual o trastorno psiquiátrico, gays y lesbianas.
3. Además de la edad, se intersectan las condiciones socioeconómicas, la provincia, municipio y consejo popular donde nació y donde reside, el nivel educativo de los padres o tutores, el estado de salud físico y psicológico, el sexo, y el desarrollo intelectual y de habilidades.
Foro Módulo 10.
1. En el ámbito educativo se aprecian desigualdades en el desarrollo físico y psicológico de sujetos en el mismo grupo etáreo, lo que provoca burlas, choteo, exclusión y baja autoestima. Desigualdades de género en las familias, donde la figura femenina es responsable del cuidado y la educación de niños, niñas, adolescentes y jóvenes. Esta es una desigualdad que se refuerza en la escuela, en la que se asignan roles y tareas de acuerdo al sexo y género de los sujetos. Desigualdades en las condiciones socioeconómicas y en las condiciones de vida. Los sujetos con mejor condición socioeconómica y de vida reciben, en muchas ocasiones, un trato más amable. Existen desigualdades en cuanto a la pertenencia a grupos de desventaja social o a vivir en zonas rurales o barrios marginales, que repercute en la educación de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes y a la aceptación de los mismos en los grupos de coetáneos. Desigualdades en cuanto a las habilidades y la inteligencia de los sujetos, los más inteligentes son elogiados y constituyen ejemplo positivo; mientras que los que presentan dificultades en el aprendizaje se ven sometidos constantemente a críticas y burlas y a escuchar las valoraciones negativas que realizan maestros y padres de ellos; aún más cuando provienen de familias disfuncionales.
2. Los grupos que se encuentran en desventaja son los niños y niñas, adolescentes, ancianos, mujeres, discapacitados, sujetos con déficit intelectual o trastorno psiquiátrico, gays y lesbianas.
3. Además de la edad, se intersectan las condiciones socioeconómicas, la provincia, municipio y consejo popular donde nació y donde reside, el nivel educativo de los padres o tutores, el estado de salud físico y psicológico, el sexo, y el desarrollo intelectual y de habilidades.

Yelena Valenzuela Orta grupo 1
dijo:

Pregunta 1:
Desde mi punto de vista para poder identificar/percibir las brechas de equidad en cualquier ámbito, es necesario tener claridad sobre este término. Históricamente se ha entendido equidad como sinónimo de igualdad. Este último se interpreta como la no tenencia en cuenta de las diferencias (sexo, color de piel, clase social, etc.) para acceder a determinadas posibilidades, ser beneficiario de determinados derechos y finalmente ubicarse/convivir en una sociedad específica. Sin embargo, está homogenización cuya finalidad es la inclusión de tod@s supone la exclusión de otros elementos que influyen en el desarrollo de las personas y que median la adaptación en sus contextos (necesidades, actitudes, procesos cognitivos, condiciones de vulnerabilidad, problemas con determinadas sustancias, discapacidades). Es por este necesario un término que incluya estos elementos y le brinde a todos sin diferencias (sexo, color de piel, clase social, etc.) lo que necesiten según sus necesidades y problemáticas (equidad). Teniendo esto claro, en mi ámbito de actuación como psicóloga de Menores (niñ@s y adolescentes) he podido percibir, entre las brechas de equidad existentes, que no existe un adecuado tratamiento educativo para los menores con discapacidades intelectuales que cometen un hecho tipificado como delito (son internados en la Escuela de Formación Integral "José Martí" y en su estrategia educativa pocas veces se tiene en cuenta su discapacidad y por tanto suelen retrasarse su proceso de reinserción social). Así sucede también con los menores que no presentan un Trastorno de conducta pero cometen un hecho o presentan manifestaciones conductuales que rozan la transgresión, los cuales son internados y reciben el mismo tratamiento educativo que los menores que sí presentan un trastorno de conducta, lo que finalmente provoca que su comportamiento involucione. Con respecto a las vulnerabilidades sociales, existen menores que desarrollan en contextos desfavorables y que no tienen posibilidad de acceder a las oportunidades que se brindan (no pueden pertenecer al equipo de béisbol de la comunidad pues su familia no puede costear los accesorios necesarios para esto, no acceden a los cursos que oferta la FMC pues no existe conocimiento de esta oportunidad por parte de la familia y por parte de las instituciones aún es deficiente el trabajo con menores en situación de vulnerabilidad). También se observan inequidades en cuanto a la participación sociopolítica pues estás poblaciones carecen de espacios para expresar sus opiniones y por tanto las decisiones que se toman, los espacios que se crean, los productos que se ofertan no responden a sus necesidades ni a sus posibilidades reales ( no existe un espacio de consulta en la comunidad, los proyectos que se implementan trabajan sobre la base de las necesidades generales y no de las particulares). Además, está el tema relacionado con la territorialidad, que muchas veces pasa desapercibido entre comunidades que pertenecen al mismo espacio urbano o rural ( se representan a los menores urbanos/rurales con las mismas necesidades, condiciones materiales, gustos, etc. y sin embargo existen diferencias a lo interno de poblaciones urbanas y rurales casi tan grande como las que se puedan representar cuando se piensa en una gran ciudad con respecto al pueblo más pequeño en una zona urbana.
Pregunta 2:
En condiciones de desventaja se encuentran los menores y jóvenes con padres reclusos o fallecidos, los que conviven en Hogares para niñ@s sin amparo filial, los que transitan por la EFI, los que con conviven en barrios denominados marginales, los que presentan alguna discapacidad, los que tienen una identificación de género que transgrede la heteronormatividad, l@s hij@s de familias homoparentales, los que posee una economía deficiente, los que no tienen un elevado nivel de instrucción, los que sufren o han sufrido algún tipo de violencia, los desempleados y los inmigrantes.
Pregunta 3:
Además de la edad, tenemos la identidad de género y su expresión, como variables que inciden en la configuración de contextos generadores de vulnerabilidad y condiciones de desventaja en niñ@s y adolescentes y jóvenes. También se intersecan con la edad variables como la religión, la ruralidad, la composición y funcionamiento de la familia, el status económico, el nivel de funcionamiento de los procesos cognitivos, la pertenencia a determinados grupos y el color de la piel.

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